miércoles, 23 de marzo de 2011

¡HAI QUE EDUCAR HASTA ÓS ANIMAIS!

 Na época en que polos lugares da Alta Sanabria, e coido que na baixa tamén, habia certos traballos rutinários e necesarios que merece a pena que sean conocidos.
 Espero que naide se alporice polo que vou relatar dadas as similitudes con modas actuais, cos que non quero nin por asomo facer comparacións.
 Vereis; daquela habia bastantes animais domésticos que eran os que, gracias a eles, os nosos antepasados podian subsistir, e por ende facer que nós estemos hoxe aiqui, eu escribindo e algúns de vos lendo.
 Habia veces, na vida de algúns animais que os seus donos estaban obligados a facerle cousas que agora serian tildadas de maltrato, mais que nada mais lonxe da idea dos gandeiros e labradores. Era como aquelo dos cachetes os nenos, que autorizaban ós mestres se non se portaban ben na escola, outra cousa, tamén hoxe que está mal vista, e así nos vai a todos. Teño amigos no mundo da ensinanza que por non ter nada que ver coa xusticia e cos pais dalgúns alumnos, pasan olimpicamente deles, eso sí cateando-os a fin de curso, pero como non van mais alá, os pais dos rapaces nin van a falar con eles. Parece que solo queren deixar os nenos nalgún sitio e que naide os moleste  a eles, os pais.
 Bueno ia falar doutras cousas.
 Unha delas era cando habia que ferrar os porcos. Cuando os porcos tiñan unha idade e corpo, adoitaban fozar moito nas cortes. Era tal o impetu de mutos deles que puñan patas arriba varias veces o esterco no durmian. Como sabedes as cortes dos animais estaban debaixo do lugar no que habitaban os humans.E coa súa forza puñan en risco o edificio, pois ben sabido é a forza que estes bichos teñen no fuziño.
 O de ferralos consistía en porle unha especie de aro de ferro, con forma de muelle, coas puntas afiadas de tal xeito que si tentaban fozar, unha daquelas puntas cravábasele nos morros, o que facia que o mancarse deixera de enterralos no esterco.
 Supoño que alguén dirá que ¡vaia maneira de maltratalos!, pois non. Mantiñan-os o mellor que podian coa idea de no día da matanza, matalos clavandole un cuchillo hasta quedaren desangrados. ¡Solo admito reclamacións do vexetarianos radicais!.
 Tamén os becerriños eran obxeto de corrección, unha vez na súa vida. Era cuando xa empezaban a comer e xa non debian mamar na vaca. Neste caso á que le facian a “putadiña” era a vaca.
 Ó becerro puñanle algo que le chamaban betilo ou betillo, dependendo da zona. Non sei o nome noutros lugares.
 Este betillo era unha tabliña, cunhas puntas hacia afora, que le ataban na fronte do becerro, posta de tal xeito entre os incipientes cornos e o morro, coas puntas hacia fóra,  asi cuando o becerro intentaba mamar, ó acercar os beizos ós tetos da vaca, as puntas ferian ésta nas ingles, debido o cual ésta dábale unha patada o becerro e non o deixaba mamar. Agotábasele o leite a vaca e con el a pelexa entre os dous.
 Non falarei do que os rapaces le facíamos ós gatos, cando con pez os calzábamos con cascas de noces, para que cando camiñaran se espanteran de sí mesmos, e fuxiran cada vez mais hasta que le caian. Esto solo é pros puristas.

lunes, 21 de marzo de 2011

SUEÑO MUY PROBABLE

Un día cualquiera de la época de la globalización, ¡solo económica eh!.
El mundo capitalista había acabado su estúpida etapa de crecimiento constante  tendente al infinito.
Pero todo era limitado, muy limitado.Esa cosa fantasmagórica y de rostro desconocido, pero  existente, llamada los mercados, tenían que hacer algo para seguir creciendo, ellos naturalmente.
 Algún cerebro descerebrado junto con los de sus colegas que no sabían nada mas que vivir de los currantes, idearon la manera de solucionar el problema.
 Primero diagnosticaron que la población de la tierra era excesiva. Para crear economía nueva había que deshacerse de la vieja.
 No podían seguir eliminando gente y deshaciendo estructuras a la manera tradicional solo. Las guerras ya empezaban a estar mal vistas por la mayoría de la población,  y encima las nuevas técnicas de comunicación ya eran imparables.¡Podía volverse todo en contra de ellos.
 Había que crear desastres naturales. No era tan difícil. Ellos tenían dinero y podían comprar los medios necesarios.
Los gobiernos de las naciones eran muy mediocres, estaban atados de pies y manos por sus deudas partidarias, y no se iban a enterar de nada, o no querrian hacerlo.
 Una vez determinado el diagnóstico y elegido el plan, solo era cuestión de ponerlo en marcha.
 Se buscó por donde empezar. El mejor sitio eran las islas japonesas, por su situación y porque estaban superpobladas y al lado de una gran falla tectónca. Una gran potencia emergente al lado, y lejos de los mundos, llamados occidentales.
 Lass fallas en el fondo del mar, conocidas por sus constantes movimientos,  ya tenian acostumbrados los nipones a losterremotos.
 Introdujeron una potente bombanuclear entre la simas de dos placas tectónicas, la hicieron explosionar, y el resto lo hizo la Naturaleza.
 La primera consecuencia, fue un gran maremoto, que a su vez originó un grandísimo  tsunami que casi arrasó las islas, pero no contaron con que una de sus fuentes de riqueza les iba a dar problemas: la energía nuclear. Todavía, a lo mejor nunca, serian capaces de controlarla. Eso le importaba  un bledo, mientras ellos no estuviesen cerca. Si mueren seres humanos de otras latitudes, les da lo mismo.
 Después del maremoto inicial, vinieron réplicas y contrarréplicas, de gran intensidad. Las centrales nucleares con problemas al principio, terminaron contaminando un amplio radio de acción.
 A raíz de todo esto, se produjo un terremoto en la famosa falla de San Francisco, Es sabido que a toda acción siempre hay como respuesta una reacción. Esta fue de tal tamaño que la parte occidental de usamerica quedó destruida.
 La Tierra sufrió una terrible consecuencia: el eje sobre el que gira se desplazó 45 º, llevando los polos a puntos del ecuador, y estos a su vez se convirtieron e zonas donde el  Sol manda sus rayos de manera vertical.
Deshielos, cambios de situación de la masa de agua, llevaron al desastre a esta estúpida humanidad.
 Desperté sudando y al asomarme a la ventana vi. que Trasil seguía en su sitio.
 Todo parecía en orden salvo una cosa; el sol no salía por La Tejera, salía casi por Padornelo.

sábado, 19 de marzo de 2011

LA PENSIÓN - EL GUATEQUE.



 Primer y último guateque.-

Había llegado a la pensión un joven marino. Trabajaba en una compañía de transporte marítimo internacional. Había recalado en Barcelona ciudad en la que tenía previsto estar durante tres meses.
 Se agregó a las charlas nocturnas, y tertulias sabatinas. Nunca quiso participar en aquellas “timbas” de julepe diciendo que no sabia jugar. Solo lo hacia al póker.
 Era un buen compañero, participaba de los aquelarres nocturnos de fin de semana de los tres mosqueteros. Con él la pandilla, se convirtió en los tres mosqueteros mas Dartañán.
 Conocía Barcelona mucho mejor que nosotros. De su mano conocimos tugurios y lugares que nunca imaginamos que existiesen,
 De su mano conocimos un bohemio lugar, al final de las Ramblas, casi enfrente de la estatua de Colón. Lamento no recordar el nombre, pero seguro que alguno que, de aquella vivió en Barcelona, lo conoció.
 Era un pequeño bar, regentado por una mujer, ya mayor de origen francés, y que por lo que se deducía, debía haber sido muy bella, y lo que todavía era: muy culta.
 El pequeño local tenía un pequeño mostrador, detrás del que estaba aquella Señora, y las paredes estaban con cuadros pintados sobre las mismas por, Picasso, Miró, y otros pintores de gran fama.
 El marido de la Señora, había muerto y también era pintor, amigo de los que después había dejado su obra sobre las paredes del pequeño local.
 Allí solo se podía toma “pastis” una bebida bien conocida por nuestros vecinos los galos. Casi seguro que la pócima que tomaban Axterix y Obelix, era esa.
 Había una gramola en la que solo sonaban canciones de Edith Piaf. Era un lugar para tomar un pastis, escuchar “je ne regrette pas” u otra de la Piaf, y si no había mucha gente atender a las charlas de la propietaria del local, sobre el mundo de los pintores.
 Un sábado, nuestro amigo marinero, nos invitó a ir a un guateque, en un piso que el conocía.
 Solo nos apuntamos, Hans y yo. Llegó la hora y subimos a un ático, en el que había varias mujeres de alrededor de cuarenta años y un par de jóvenes de veintialgo. Un tocadiscos y una sala para bailar.
 La cosa no pintaba muy bien, para un crío de veintitrés años. Las señoras podían ser madres de los allí reunidos y solo dos jóvenes no daban para todos.
 A la media hora Hans, se acercó a mi y me dijo que se marchaba, si quería acompañarlo. Le dije que esperaba por el marino, y que nos veríamos en la pensión en menos de una hora.
 Cuando busqué al marino, que estaba en la terraza, le vi una cara bastante extraña. No parecía el mismo, tenía los ojos extraviados y cuando hablaba, balbuceaba y no era capaz de mantener bien el equilibrio.
 Me extrañó aquello pues no había bebidas por ningún sitio, solo coca cola. Le pregunté si se encontraba bien y me dijo que mejor que nunca, y al mismo tiempo le pidió un “chute” a una de aquellas madamas, para mi.
 Al darme cuenta de la situación, decidí seguir los pasos del alemán, cosa que me costó bastante trabajo, pues por todos los lados me pedían que me quedase, que lo íbamos a pasar muy bien.
 Una de aquellas mujeres, me mostró algo más de lo que yo esperaba ver en aquel momento. La “cristiana”, no estaba mal, pero yo, ya no las tenia todas conmigo, casi a la fuerza salí del piso, y baje las escaleras de dos en dos.
 Cuando llegué abajo estaba esperándome Hans, que con cara de coña, me dijo: Estaba seguro que no tardarías en bajar.
Nos fuimos a seguir con nuestro ritual de cada fin de semana.
 El marinero no volví a verlo, por la noche pasó por la pensión, recogió sus cosas y diciendo que tenia que embarcar desapareció.
 La maestresa dijo, que lo había encontrado algo raro. Seguro que el embarque precipitado le había afectado-dijo.

jueves, 17 de marzo de 2011

¿SANTIAGO OU PRISCILIANO?



 Era un día de finais do cuarenta de Maio. Un día daqueles que, co agrade o lombo e a sella na cabeza, pasa nun intre tan rápido que os dous namorados non se cortan un pelo para apostillar aquelo de: “dias de maio, dias de maldición inda non nace xa se pon o Sol”.
Cuando despous de unha boa andaina polo Ladeairo chegou a Fraga das Ferraduras, ó mellor monumento da arte rupestre en insculturas grabadas en pedra da zona , un grandioso petroglifo.
 Sentouse na pedra contemplandoa, e como ésta é moi baixiña, quedou medio deitado, cousa que sumada o cansancio fixo que se quedera dormido.
 Cuando espertou xa a lúa estaba a piques de desaparecer pola serra do Invernadeiro e as estrelas estaban todas acesas.
 Como estaba deitado, púxose comodo mirando para enriba del, espreitando a Via Láctea que xusto pasaba por alí camiño do fin do mundo.
 Cuanto mais observaba as estrelas mais le parecía que se movian, ou que por alí pasaban como unha especie de sombras. Cuanto mais fruncia as cellas para que os ollos transmitiran mellor imaxe o cerebro, mais le parecia que por alí arriba, movianse sombras.
 Andábale dando voltas na cabeza ó asunto do camiño de Santiago, que según a tradición católico-romana, aquelo marcaba o camiño de Compostela, e pensaba que  non podía ser, pois o firmamento era mais vello que o apostol Santiago, pous solo deberian ir uns dous mil anos da súa andaina pola Terra.
 Estaba nestas cabilaciois, cando pola banda de Val de Cabritos viu subir un romeiro, coa súa capa, o seu bordón e un chapeu cumha cuncha de vieira.
 Chegou onda él, e dandole as boas noites, sentouse o seu lado, colleu a cabaza que levaba e botou un grolo. Limpou o bicarelo coa manga e ofreceulle. Ël agarrou a cabaza, e case se afoga o beber, pois iniciou o acto pensando en auga, é efectivamente era auga.. augardente. Toseu, e o vello doule unhas palmadas nas costas axudandole co trago.
 -Vexo que estabas mirando a via láctea- dixo o recien chegado.
 - Sí- dixo o mozo de Val dos Marcos.
 Xa sei no que pensabas, por eso pasei por aiqui. Todo eso que vos contan do camiño de Compostela, ten unha história moito mais bonita e antigua que o qué se conta.
 Verás: A Via Láctea é o nome que mellor le ben. Deriva da berba leite, e en certo modo é así. Cando os deuses estaba a facer o mundo, mellor dito cando andaban a por a Terra na órbita solar, estaban todos moi atereados e outros con moita curiosidade por ver como acababa aquelo de pór un planeta con vida arredor do Sol.
 Unha deusa do Olimpo, estando a ollar os traballos de posta en marcha da Terra, deulle o peito a un seu fillo e escapousele un chisquiño de leite, que, o sai con forza extendeuse polo firmamento quedando a marca que hoxe chamamos Via Láctea.
 Unha vez que a Terra estivo asentada na súa órbita, os deuses, o ver que desde a mesma se vía o camiño do leite, decidiron non limpalo para que le servira os homes de recordo e guia.
 Esta guia foi aproveitada polas almas dos mortos, porque les marcaba ben o camiño do Alén.
 Xa desde os primeiros tempos tamén o aproveiteron os vivos para ir a visitar a fin do mundo. Nembargantes o Camiño de Santiago que se coñece agora, escomenzou como tal, aproximadamente polo ano 340 da era cristiá.
 En Treveris, Francia, decapiteron a un varon religioso, que predicaba a igualdde entre homes e mulleres, e apostaba porque todos foran iguais, e que non houbera pobres.
 A romaxe empezou cando os seus seguidores decidiron traer o seu corpo de Treveris a  Iria Flavia, perto de Compostela. Viñeron polo que hoxe se chama o camiño francés, que se iniciou daquela.
 Daquela, xa a igrexa  non le gustou o que predicaba. Xa estaban aburguesados, tiñan moitos privilexios, acompañaban os gobernantes e perdoábanle as fechorías, comian ben, apoderábanse do dos demais e vendian un intanxible, misterioso e de dubidosa demostración: o ceo. Se non les facian caso mandaban o persoal o inferno. .
 Co tempo chegueron a ter poder terrenal en vez de conocimento espiritual, e ahí andan.
 O paisano quedou un pouco calado, pensando no que oíra, e preguntoule se se podian volve a ver algunha outra vez, ó que pelegrino respostou: Pódesme atopar sempre que queiras, cando vaias por Iria Flavia, pregunta por min. Non hai moita xente que me coñeza, so algúns. Chámome Prisciliano.

lunes, 14 de marzo de 2011

EN RECUERDO DE LOS NIÑOS JAPONESES, QUE PUDIERAN HABER SUCUMBIDO

Despertose cuando un horrísono estruendo sonó en el valle. Era un valle suave por el que transcurría un río, este, al final de su recorrido se ensanchaba formando un estuario  lleno de edificios residenciales, que se habían construido en los últimos años.
 Se levantó con el sonido del estruendo, y, como todo el edificio se movía, se dio cuenta de que era un terremoto, bastante fuerte, por los movimientos del contorno. Siguió lo que le habían enseñado para estos casos; salió al descampado, se tumbó en el suelo y esperó a que pasara el temblor.
 Pasados unos minutos advirtió que algunos edificios se habían resquebrajado, las personas mayores se movían de un sitio a otro, como si estuvieran buscando alguna cosa invisible.
 Estaba solo en casa pues sus padres cumplian con sus obligaciones laborales y no volverían hasta la noche. A recogerlo a él vendría un autobús  para llevarlo al colegio, donde pasaría todo el día.
 Miró para el estuario, y vió unas enormes olas, mar adentro. También sabia lo que tenia que hacer en caso de que se desarrollarse un tsunami, lo había visto en la Tv hacía poco tiempo y en el colegio le habían hablado de ello y de como intentar ponerse a salvo del mismo.
 Corrió en sentido contrario a la situación del mar, intentando llegar a la parte más alta del terreno. Llegó justo a tiempo de ver como el agua del mar, después de llenar el rió, arrastró todo río arriba, como si la tierra se hubiese invertido. Las aguas quedaron a muy poca distancia de sus piés. Hbia llegado a la zona mas alta.
 Se dio cuenta de que el agua, al volver al mar,  se llevaba todo: casas, coches, árboles, en definitiva todo aquello que encontraba a su paso.
 No sentía mas sonido que el del agua en su roce con los solidos que encontraba a su paso.
 Cuando todo quedó en calma, decidió volver a su casa. Se desplazó por aquellos barrizales que quedaron, entre los cuales había de todo. Metales, maderas, animales muertos, y cuando, ya casi llegaba a la zona residencial se dio cuenta de que había cadáveres de humanos. Las casas ya no existían, se las había llevado el agua mar adentro. El puente sobre el río, por el que tenían que volver sus padres, tampoco existía ya.
 Las personas que deambulaban entre los escombros, comenzaron a correr en distintas direcciones, gritándole al pasar a su lado que corriese hacia el monte.Había explotado la central nuclear que estaba a varios kilómetros de allí, y quedarse allí era muy peligroso.
 Corrió hacia la cabaña que sus padres tenían a media montaña. Sabia que allí, su padre había mandado construir un refugio nuclear. Sabia como entrar.Sus padres volverían allí cuando todo se calmara.
 No tuvo tiempo de escuchar los lamentos que a su alrededor se producían, por lo que la angustia solo le llegó cuando se encontró dentro del refugio y solo.
 El terremoto había producido una grieta bastante profunda en la parte derecha del refugio. Abrió la puerta, se introdujo en la chabola a esperar que llegasen sus padres.
 Volvió el ruido característico del temblor de tierra, era una réplica, cerró la puerta justo a tiempo para no ver que la tierra se abría y tragaba el pequeño bunker.
 Los padres ya habían muerto cuando regresaban en coche, al ser arrasada la carretera por parte del tsunami.
 Esto sucedia en uno de los países más desarrollados del mundo.
 ¡Non foi un soño!

sábado, 12 de marzo de 2011

LA PENSIÓN

 Desde hace algún tiempo, gente de mi entorno que cuando está desocupada lee en este blog, me dicen que solo escribo de la Alta Sanabria, en concreto de Hermisende barrio de San Ciprián y de La Tejera. Yo siempre contesto lo mismo: Es mi tierra, estoy enamorado de ella y encima, para contar mis historias me va muy bien porque tengo el mapa hecho, saco los nombres toponímicos y los doy a conocer y poco más. Cuando uno es algo vagoneta sucede esto.
 Este preámbulo es casi una disculpa, para poder contar de vez en cuando alguna otra historia.
 Como es natural, casi todas las historias que relato aquí, contienen vivencias própias y alguna de amigos que conozco y me las han contado, evidentemente son realidad solo en el fondo, la deformación es cosa mia.
 
     LA PENSION

 Vivia en una pensión situada al lado de la Plaza Maragall. Estaba regida por un matrimonio maravilloso, Aragonés él y Valenciana ella. El era capitán del ejercito republicano, por lo tanto un represaliado y ella la mejor Maestresa que he conocido, durante  todo el tiempo que estuve con ellos y después también eran casi como mis padres. Supongo que habrán muerto, pués sinó tendran más de ciento y pico de años.
 Los inquilinos de la pensión eramos variopintos de procedencias diversas. Empezaré la presentación por orden de edad.
 El mayor de los habitantes era un comisário de policia, de ideas republicanas y de izquierdas, lo raro era que todavia estaba en activo y al frente de una comisaria. Un grandísimo tertuliano, en aquella época los sábados por la tarde soliamos hacer partida de julepe y hablar de lo divino y de lo humano.
 Había otro que seguro que por edad le corresponde ir el segundo: era un médico alemán que estaba haciendo la especialidad de oftalmología bajo la batuta del Dr. Barraquer. Hablaba bien el castellano, y, los fines de semana contertulio y camarada de correrías.
 Un corrector de pruebas de una editorial, natural de Aragón y una de las personas mas ocurrentes y amigo de sus amigos, como seguramente no habrá muchos.
 Un empleado de Iberia, que por trabajar allí era nuestro proveedor de ensaimadas mallorquinas así como de sobrasada y paseos por Barcelona pues era el único que tenía coche. Un ochocientos cincuenta seat.
 Y un servidor de ustedes, que de aquella, hacía todo lo posible por sobrevivir, e ir aprendiendo de todo, pues a los veintidós años, casi es lo único que se puede hacer que merezca la pena.
 Recuerdo de aquella época que el salario base era de noventa pesetas/día. Trabajo toda la semana incluidos los sábados por la mañana, lo que nos dejaba libres las tardes y el domingo había que retirarse pronto por culpa del madrugón del lunes.
 Como veréis las oportunidades de “juerga” no eran muchas, pero ¡vive Dios que las sabíamos aprovechar!..
 Para aquellos que sean curiosos y quieran averiguar algo de nuestra forma de divertirnos, terminare esta entrada diciendo que, casi todos los sábados, después de cerrar, a las doce, todos los bares, acabábamos, primero en el Copacabana, bar de homosexuales, y al cierre, bebiendo “cachaza” al lado del Liceo con una señora de más de ochenta años, que vendía su brebaje hasta el final de existencias.
 Dependiendo de las entradas, continuaré dando la paliza con nuestras aventuras.
 Continuará ?............................

viernes, 11 de marzo de 2011

O PORCOPISCO



 Nesta semana que xa caseque está liquidada, volvi a atoparme cun amigo que xa facia un tempo que non ollaba.
 Estuve en Val dos Marcos, concretamente na Porteliña, lugar o que teño que revisar de vez en cando, por aquelo do que poda pasar no futuro. E decir fun a facer a decrúa, nalgún caso xa fixe decrúa e vima, pois o asunto do futuro está lixeiramente fodido, e hai que facer por ter algo na despensa, por se as fames chegan de sútaque.
 Como decia, andaba eu nas tareas da decrúa na cortiña, cunha piocha recien mercada, a cual cando fui a pagala o decirle o vendedor que me parecía cara, contestoume “ é que é Bellota”. Argumento importante e definitivo que fixo que me quedera con ela.
 Levaba xa un pouco alí, tentando conseguir que o meu lombo se axustera a situación, pous inda que pareza mentira, as bisagras lumbares rechiaban como se non estuveran ben engrasadas, en un deses momentos no que un se especa no mango da ferramenta tentando recuperar folgos e maquinando sobre esa carallada bíblica que manda ganar o pan co suor da testa, chegando a conclusión que o mellor era seguir enterrando a piocha no poulo.
 Mirei pra trás de min, para ver cantos centímetros cuadrados levaba  esbourados, cando alí estaba él. Tímido, ollando pra min cunha mirada algo recelosa, a unha distancia prudencial, supoño que por precaución. Unha piocha de mais de dous kilos de peso, acolloa a calquera. El non era unha excepción.
 Co mellor xeito do que fun capaz e cunha voz tamén o mais agarimosa que pude, saúdeino, e non debin de convencelo pois sen mais liscou.
 Seguín co meu traballo de decrúa-bima, e o pouco tempo escutei casí pegado ós meus talóns un cante rechouchiado, que me pareceu xa coñecido.
 Estaba alí mesmo, no alto do pequeno teixo que anos atrás plantera, era él sen dúbida ningunha.
 Xa me recoñecera, e atreviase a acercarse de novo. Levantou o voo, e plantouse no mango da machada que tiña alí o lado. Soltou dous estridentes rechouchios e como se a cousa non fora con él, empezou  a zamparse as miocas que a piocha ia deixando o descuberto.
 Era o Porcopisco, tamén chamado Porquiño do Rei, que seguro que nalgún brote de negrillo, os grandes morreran, tiña a compañeira aniñado.
 Coido que o “printemps”, xa case etá entre nos. Espero que os tirabeques que sementei no mes de Santos den unha boa colleita, e que o meu amigo poida comer algún.
  A volta para Vigo, columbrei desde O Canizo a Serra do Invernadeiro ben cuberta de neve,hasta a Cabeza Grande no alto de Manzaneda o mesmo que no abesedo da Gamoneda. Supoño que na Segundera, tamén haberá capa de neve, o que nos deparará abundante auga no estiaxe.Agora xa solo nos falta que a “Salmo Faria” retorne o Tuela.

viernes, 4 de marzo de 2011

SEMANA SANTA ZAMORANA



 Estábamos en el curso 1954-1955. El infante de 11 años iba a la escuela catedralicia, en Zamora. Para poder asistir a ella ejercía como monaguillo en una iglesia de la capital. Eran cuatro monaguillos en aquella iglesia, comandados por un sacristán de los de antes.
 Primera misa a las siete de la mañana, a las nueve clases en la escuela ubicada en la plaza Martín Erro, por un excelente maestro, que vació todo su saber en aquellos que quisieron recogerlo.
 Por las tardes-noche, de nuevo ala iglesia al rosario, o los ejercicios espirituales, dando un vistazo al pasar por los cristales semi-opacos de un café cantante que había el la plaza mayor. Solo se albiscaba algo de las pantorrillas de lo que llamaban vedettes, que cantaban e iban ligeritas de ropa. Salían, los chavales corriendo cuando desde el interior salía un señor vestido de negro y con pajarita, y una amenaza en los labios por mirar lo que no debían.
 Allí iba la flor y la nata de la ciudad, la flor y la nata masculina, incluida alguna cara conocida por los monaguillos.
 Llegó la Semana Santa. De todos es conocida la fama de estas celebraciones religiosas por su austeridad y santidad, por lo menos aparente.
 En la iglesia donde nuestro amigo monaguillo, vestía alba y roquete, había un paso muy famoso en la ciudad. Empezaba la procesión a las doce de la noche y acababa alrededor de la dos y media o tres de la madrugada.
 Me contó, el monaguillo, que a la hora de salida debían estar en perfecto orden de revista, para acompañar el Paso, llevando los faroles. También me contó, que nunca se había cansado tanto de caminar despacio, y que lo único que deseaba era que aquello terminase de una vez.
 Por fin las imágenes regresaron a la iglesia Los cuatro monaguillos  una vez dentro de la sacristía, se despojaron de las vestimentas, y se encontraron con que allí había un montón de pasteles y botellas de licores.
 Llegó el párroco, les dijo que comiesen un pastel cada uno y que podían marcharse.
 A la sacristía llegaban los curas de la iglesia, el sacristán y aquellas mujeres, que por lo que fuese, siempre estaban en la iglesia. ¡Eran las beatas!.
 Cuando habían cogido su pastel, e iban a salir, uno de los monaguillos, avisó a los otros tres, diciéndoles que se reuniesen en el cuarto de las imágenes, que tenía allí una sorpresa.
 Cada uno por su lado llegó al cuarto que estaba en penumbra. El causante de la reunión, que era el mas veterano de todos, sacó de debajo de unas andas, una botella de vino dulce y una fuente de pasteles.
 En un descuido, había “afanado” aquello, pues sabía que sería lo único que catarían junto con el pastel cogido “legalmente”
 En la penumbra y sentados en el suelo, se dedicaron a zamparse los pasteles, y beber el vino a morro por la botella.
 El vino no tardó en hacer sus efectos, y la cosa derivó en un ligero barullo, con los consabidos “no hagáis ruido” de vez en cuando, por miedo a ser descubiertos.
 Un ruido detrás de unas imágenes amontonadas en un rincón , llamó la atención de los chavales, que se acercaron a ver que era.
 Se encontraron con un cura y una beata. El cura dijo que la estaba confesando, los monaguillos salieron disparados del recinto, no sin antes ver que la beata estaba algo despeinada y con mucho color, ese que da el rubor, en las mejillas.
 Los muchachos, salieron dejando los restos de su banquete en el cuarto de imágenes, y se reunieron en su lugar de costumbre.
 Comentaron que al día siguiente, habría bronca, por lo acaecido.
 Al día siguiente cuando entraron  para ayudar a misa, iban muy preocupados, por lo que se les podía caer encima, pero ¡oh sorpresa!, no pasó nada. Nadie sabia nada de lo que había pasado. Llegaron a pensar si todos habían estado en el mismo sueño.
 De todo aquello salió una cosa buena para ellos, cada vez que ayudaban a misa al “confesor”, siempre, este soltaba unas buenas propinas.
 Nunca hubiesen creído que aquel tipo de confesiones, por el simple hecho de mantenerlas en el secreto de confesión, fuesen tan rentables para ellos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

CERVANTES Y EL QUIXOTE ¿XABRESES?


 Cervantes Xabrés?. Vaya por delante que no habría cosa, dentro del mundo de la literatura, que me gustase más.
 Estoy releyendo, ya, estos días el libro de César Brandariz “El hombre que “”hablaba difícil””.
 He leído varias tesis al respecto, unas mas serias que otras, unas con mas corazón que datos, pero esta me llama bastante la atención.
 Todo lo que sale en el Quixote, ya lo había, mas o menos, mirado remirado y no veía nunca, mejor dicho, no llegaba nunca a ver con claridad el tema.
 No quiero decir que ahora lo tenga claro, pero sí que me parece mas plausible, sobre todo a la luz de la Égloga de Virgine Deipara, que Brandariz trae a colación y las comparaciones  que de ella deduce, a todas luces plausibles.
 Tengo que decir que para mi, la aportación de los posibles estudios de Cervantes, en temprana edad, en Monterrei al lado de Verin, en un colegio Jesuítico es una verdadera novedad y dato relevante si se confirma.
 A raiz de esa égloga, el autor hace un repaso por el Quixote, Novelas Ejemplares, La Galatea, comentando cosas de etnografía real con lo que Cervantes escribe.
 También lo que dice de la palabra mancha, que parece que en las primeras ediciones del Quixote estaba escrita con minúscula, y que efectivamente no tendría nada que ver con Mancha como refiriéndose a esa comarca.
 Lo de la partida de nacimiento, ya había leído en muchos sitios que tenia enmiendas, y que varios estudiosos cervantinos no la dan como demasiado fiable. Parece que en la época que le tocó vivir a Cervantes, lo de los registros en las iglesias no era del todo corriente.
 Todos los que hemos intentado llegar a algo en lo referente a la historia de Sanabria, nos encontramos con una falta de información al respecto. Pero lo que sí sabemos es que la zona, entendiendo como tal lo que hoy es la Cabrera, parte de Tras os Montes, es decir la zona mas deprimida de la zona (Redundancia elegida), fue poblada por Judíos y Árabes, que conservaban sus tradiciones religiosas, incluso cuando la Inquisición los perseguía. (El origen, por poner solo un ejemplo, de las famosas alheiras nos habla de ello).
 Por lo tanto no tendría nada de extraño que usase la palabra mancha, cosa que era común entre aquellos que fueron obligados a renegar de sus creencias o marcharse. Tanto podría ser sobre su familia como sobre la comarca donde gracias al Conde de Monterrey, podían estar con cierta libertad, que Cervantes intentase no ser demasido claro con la procedencia.
 No quiero extenderme mas, solo recomendar, a aquellos que les interese el tema, que lean el libro mencionado, si no le convence, por lo menos pasarán un buen rato y conocerán algo mas sobre nuestra querida SANABRIA
 OJALÁ BRANDARIZ ESTÉ EN LO CIERTO.

domingo, 27 de febrero de 2011

"AGOIROS"



 Despous de medio día, a tarde empezera a porse fría. Os dias de xaneiro, cando non   hai néboas, adoita xear e polas tardes se vira o vento ó norte e se move un pouquiño, a cousa ponse fea.
 Estivéramos cazando pola zona de Val de Cabritos e as Pombeiras. Decidimos agarrar (Céfiro dixit) o camiño dreitiños a casa.
 Escopetas em “bandolera”, maus nos bolsos, cabeza inclinada ollando as rodeiras vellas dos carros e paso lixeiro para quitar o frio e chegar antes.
 Baixábamos polas Malladicas, xa chegando casi o Tombaro, cuando un dos cais fixo un medio ouveo. Esa maneira de ouvear na que imitan ós lobos.
 Un dos cazadores mais vellos, fixo un comentário que endexamais esquecerei por moito que viva. Dixo- ¿Quen morreria no lugar?.
 Un arrepío percorreu os nosos corpos, especialmente o meu.
 Asusteime bastante, entre o lamento do can e o aserto do vello cazador, os pelos puxéronseme como escarpias, e de sútaque a roupa no me chegaba o corpo.
 Cuando cheguemos á Porteliña, no pobo había unha quietude e unha especie de aire cheo de maos agoiros, non sei se polo referido atrás, ou o medo xa fixera das súas.
 Antes de chegar ó xogo dos paus, escoitouse un novo ouveo dun can, este debia de ser dos da res, era casi como o lamento dun lobo.
 Naide fixo comentário algún, miremos uns para os outros sen forza ningunha para falar. Daquela o pavor estaba espallado por todo.
 A Ladeira parecia mustia, os castañeiros das Mioquiñas tamén estaban como sé se inclineran hacia a espadaña da igrexa
 Estábamos alí calados e cada un colléo a direción da súa casa.
 Atravesei a aira, e o chegar a Bodega da tia Maria Rosa, sentin, no noso curral, un sonido de ferramentas, demasiado coñecido por min.
 Cuando abrin a porta, alí estaba meu pai, que ollou para min cunha faciana que era o vivo retrato da desolación. Limpouse unha bágoa que le baixaba por unha das fazulas, e mirando para enriba do banco de carpinteiro, cun encollimento de hombros, marmuñou- ¡Xa vés ¡.
 Estando nestas, baixou a miña mai chorando, e tamén vin a tia Maria Rosa que choraba. Eu non me atrevía a pescudar quén era o finado.
 ¡Finada, meu fillo ¡. Dixo a tia desde o alto da parede que separaba os dous currais.
 ¡Foi a Xxxxxxx, ¡- dixo minha mai.
 ¿Qué pasou?-dixen eu- non sabia que estivera doente.
 Non estaba, púxose mal onte a noite e esta maña, deixounos- dixo o Pepe.
 Veu unha muller cunhas telas que le deu a meu pai. Eran para adornar a “caxa”, na que o dia seguinte a enterrarian.
 Na hora do enterro, a moza, leveron-na os mozos, e as mozas levaban cintas que ian prendidas na “caxa”, e a moza, parecia mesmo que ia dormindo.
 Nin o cura era quen de cantar  os responsos ou cantares que acompañan ós mortos.
 O chegar o Sagrado, puxeron a “caxa” o lado da cova, e meu pai dedicouse a pór a tapa da “caxa” e clavala.
 Cada martelada que daba nas puntas, era un salouco da xente, e eu inda as teño retumbando no meu pequeno cerebro.

viernes, 25 de febrero de 2011

CORTELLOS DE LOBOS



 En la anterior entrada, para intetar poner las cosas en su lugar, he hablado del lobo, poniendo en cuestión esos ataques del mismo en los que hacen verdaderas masacres de ganado, con las que por supuesto no estoy de acuerdo, pués parece que no suele hacer eso. Mata y come, lo de matar por matar parece que no es estilo del lobo. No nos olvidemos de la cantidad de perros que han tenido que ser integrados como peligroso en unas listas elaborados por la administración.
 A raiz de lo anterior, he recordado, mi recorrido por algunos montes del noroeste y norte de Portugal estudiando los llamados fosos de lobo.
 Uno de los mejor conservados y probablemente el mas pequeño es que existe en Lubián, está a medio kilómetro del pueblo, subiendo la mmontaña por un camino que transcurre al lado de la casa consistorial. Merece la pena verlo.
 El de Lubián es del tipo de cabrita, por la forma de capturar el lobo. Es redondo, las paredes en su interios rondan los dos metros de altura y con las óltimas piedras sobresaliendo algo para evitar la salida desde dentro. Por una de las partes, la de arriba, está casi e ras de suelo.
 Dejaban una cabrita, de noche, en el interior, la que al verse sola salia balarcosa que atraia al lobo si estaba cerca. Este una vez que la descubria saltaba al interior, pero después no podia salir, por lo que era agarrado por los lugareños, que luego pedian con el por los pueblos. Solian darle embutidos, huevo y cosas similares, con lo que después hacian una fiesta.
 Nunca he oido que entrasen en el “cortello” mas de un lobo, lo que nos viene a decir que si hubiese más o fuesen en manada, caerian todos o mas de uno. Aunque si constan ataques en manada, pero siempre a ganado mayor.
 Hay clasificados cinco tipos de fosos atendiendo a su forma de funconamiento. Son:

 De pardesconvergentes, de cabrita, simples, de alçapao y de corral.

 Los de paredes convergentes suelen ocupar una grande extensión e los montes, parece que provienen de la Edad Media y eran construidos por los vecinos a veces obligado por la clerecia y los señores feudales. Necesitaban mucha mano de obra.
 Consisten en dos paredes de una cierta altura que van convergiendo en un punto determinado, donde o bien hay un foso en el cae y no puede salir, o les esperan a la salida y le dan muerte.
 Obligaban a los lugareños a iniciar una “batida”, con instrumentos que hiciesen mucho ruido tales como latas, herramientas, cencerros y demás, sacando al lobo de sus escondrijos, intentando meterlos en medio de las parede que luego se iban estrechando hasta llegar a su confluencia donde lo mataban.
 Aquí, en la provincia de Pontevedra, cerca de Mondariz, hay uno al parece único, por lo menos conocido. La parede convergen despues de mas de un kilómetro, pero la caracteristica mas especial es que tiene dos fosos en la confluencia separados por unos cinco metros.
   Los de cabrita son como el descrito, de Lubián.

 Los simples, son como su nombre indica, bastante simples. Unos foso de tamaño pequeño escavado en un punto de paso por el cánido, que a bian caia al pasar o era acosado y al escapar era tragado por el hoyo. En este foso solian poner unas estacas afiladas y clavadas en el suelo dejando la parte afilada hacia arriba, así cuando el lobo caia se ensartaba en las estacas.

 El de Alçapao, está documentado fundamentalmente en Portugal, y es un pozo simple, con una parte superior mas sofisticada, pues tiene una especie de puerta, que al pisarla el lobo, cede, y vuelve a su estado normal al car este. Parece que una especie de muelles hacian su vuelta al estado original. Se usaba para cazar a lobo vivo, con la idea tambien de pedir con él por los pueblos de los alrededores.

 El de corral es similar al de cabrita, pero hecho con estacas lo suficientemente juntas, para que el lobo pase justo. En el cenntro del mismo, construian una especie de caseta donde introducian un perro que era el cebo. Entre las estacas, armaba lazos, en los que caia el lobo al intentar coger el perro.Las estacas que circundaban el pozo estaba unidas por alambre de espino o similar, dejando solo los huecos en los que armaban los lazos.

Actualmente, algunos estan bien conservados por los ayuntamientos, como es caso del de Lubián, el de Mondariz, y por la zona de Finisterre y Asturias, tambien en Portugal, pero (carajo con los peros), se conocen bastantes en muy mal estado de conservación, incluso a punto de desaparecer, sobretodo si hay alguna pista forestal, o parque eólico, parece que cuando se trata de hacer algo que teoricamente da dinero, nadie tiene reparos en deshacerlos, cuando seguramento no costaria mucho conservarlos y ponerlos en valor.
 Espero que os guste, la entrada.


jueves, 24 de febrero de 2011

UNA DE LOBOS



 Estos días se está a hablar, a lo mejor demasiado, sobre el lobo ibérico y mas concretamente de la reserva de la Sierra de la Culebra.
 Como siempre, este animal tiene detractores y defensores, pero a veces me parece que entre los primeros, no hay demasiado rigor, y la verdad no se a que responde esa animadversión y manera de echarle la culpa de muchos desastres entre la cabaña ganadera.
 El lobo es una fiera que tiene que comer para sobrevivir, por lo que no entiendo esa demonización cuando lo único que hace es intentar subsistir.
 Cuando oigo o leo que un lobo ha matado tantas y cuantas cabezas de ganado, en una sola entrada al rebaño, a veces no entiendo muy bien, si quieren decir que fue el lobo o algún otro animal, que los hay, el que hizo el desaguisado.
 Entre los años cincuenta y sesenta, un servidor de ustedes, que vivía en la Alta Sanabria, conoció a varios pastores, convivió con ellos y les oía comentarios sobre el famoso cánido.
 En San Ciprian, concretamente, sin querer ser exacto, había por lo menos cuatro rebaños pertenecientes a cuatro familias y dos rebaños en los que iban las reses del resto del pueblo. Podemos calcular que había diariamente en el monte, cerca de dos mil reses, aparte de las vacas.
 Aquellas reses iban todos los días con sus pastores, los cuales iban acompañados por uno o dos mastines.
 De vez en cuando contaban que el lobo “les había salido”, unas veces pillaba carne otras no, pues aquellos perros los perseguían a muerte, y el pastor también colaboraba.
 Quiero decir que no había esas masacres de las que se dan noticias ahora. El lobo intentaba cazar, unas veces lo conseguía y otras no.
 Mutatis mutandi, lo que sucedía en el Valle del Tuela, también ocurría en el resto de lugares de las zonas de los alrededores, y tampoco había noticias de estas masacres que nos refieren ahora. ¿Qué ha pasado?.
 No es mi idea aclararlo aquí, ni podría aunque quisiera, solo se me ocurre intentar aplicar el sentido común.
 Este verano pasado, he estado en la Sierra de la Gamoneda, y había un buen rebaño de vacas, pastando en el nacimiento del río Baceiro. Pregunté de quien eran aquella vacas y me dijeron  que de un ganadero de fuera. Allí no había pastor alguno y tampoco perro. Si yo tuera lobo, acamparía allí hasta acabar con la despensa.
 Me imagino que con las ovejas y cabras pasará lo mismo. A mi amigo Telmo y a Xetoño, pocas veces le arrebata el lobo ganado. Van con él y tienen buenos perros.
 Aunque ahora que lo pienso, alguna vez le han faltado corderos, pero parece que fueron lobos de dos patas.
 Como conclusión diríamos que: 1º el lobo no es un animal doméstico y se busca la “pitanza”.
 2º La ovejas no hay que dejarlas solas. Si así hubiese sido seguro que ahora no habría ninguna. 3º, ya no es la primera vez que se habla de perros asilvestrados. Estos sí se dedican a matar mientras haya vida.
 Lo de matar lobos como si fuesen conejos me parece una verdadera aberración Si alguien cobra por esto que asuma los costes de lo otro.

viernes, 18 de febrero de 2011

UBICACIÓN DE VAL DOS MARCOS (Cartas para nietos) 2ª entrega

     
 Espero que ninguen diga que non foi avisado. Desta vai, ou preténdeo, no galego da Alta Xeabra, mais concretamente no de Val dos Marcos.
 Na primeira carta tratei de explicarte, non sei se con acerto, onde estaba a aldea ou lugar no que paso os vraos, e todolos fins de semana que podo, no resto do ano.
 Verás, Sancibrao de Hermisende, chamado antiguamente Hermisende barrio de San Ciprián, forma parte de un concello que ten cinco lugares.
 O riu Tuela, unha vez que xunta todalas augas que baixan das serras de entre portelas, é decir desde a Tuiza para abaixo, conforma un val, entre dúas montañas, por un lado, o esquerdo do rio, o Monte Muga, e pola banda direita parte da serra do Marabón, hasta meterse en Portugal, alá por Cancelada nas habas das Mendreiras e da ladeira do Piñero e Lagoas de abaixao.
 Escoita unha cousa ; cando eu era neno, viví alí hasta os trece ou catorce anos a cotío, pasando tempadas tamén na Teixeira, lugar da miña mai. Pous ben, daquela o pobo estaba rodeado de uns grandes soutos de castañeiros, algúns dos cuais caseque poderiamos decir que eran milenários. Por Falgueiras  ainos que non os abrancan cinco homes.
 Aqueles castañeiros sempre estaban cheos de vida, propia e allea. A propia eran eles mesmos e os seus froitos, as sabrosas castañas. Comianse de moitos xeitos; asadas en bullós, cocidas en mamotas, cocidas con leite, e o que foi famoso caldo de Cacafú.(Esto terás que preguntar na familia como era). Servian tamén para cebar os porcos(menudo xamón), e recordo que por Santos, aparecia por alí un persoeiro que cambiaba castañas por sardiñas. Unha ducia de sardiñas por unha cesta de castañas. Facia negocio(Por certo que a verba negocio ven da negativa do ocio) esto non o tes que pescudar.
 Nos castañeiros vivian unha serie de animais e insectos, que de algúns voute falar. Habia e criaban neles as “ginetas” as garduñas, as donicelas, coido que gatos monteses tamén se paseban por eles, martas e algún mustélido mais, algún dia farei unha relación de animais que existiron, e inda, pola bisbarra do Val do Tuela e parte de Tras os Montes, axudado por un insigne home de Bragança, que fixo unha guia deles e da zona.
 Tamén criaban todolos páxaros que na comarca hai, tales como pombos, rolas, pigarros, miorlas, estorninos, pitos reais, alconchois etc. etc.
 Dos insectos podes imaxinar que case todos, tanto alados como vermes e cascudos, tamén tein o seu habitat neses imponentes e señoriais castañeiros.
 Eran tan importantes na vida cotiá, que naquele pobos, a xente, sobreviviu en moitos casos gracias a eles.  Antes de que en Europa houbera patatas, e millo, era unha fonte de alimetación, incluso se facia pan das castañas, ainda que o centeo para o consumo deles dábase ben.
 Se algué quere probar o pan de castañas, solo ten que ir a aldeia de Montesinho e mercalo. Eu merqueino neste vrao e está esquisito.
 Tamén daquela, sendo eu neno, creo que me engarabitei por todolos castañeiros da zona a procura de “nius”, na época correspondente. Os estornillos, pigarrros e pombos xunto cos pitos verdeais,foron sustitutos das carnes que non se podian mercar.
 Agora inda quedan castañeiros, incluso ainos novos nas leira dos arredores que se deixeron de cultivar, pero si se pasa polos soutos vellos, enchese o corazón de tristura. Hai moitos queimados, caidos, por culpa do lume que van apodrecendo os seus esqueletes. Eso sí, arredor deles nacen as silvas e as garbanceiras.
 O que antes era un espacio no que non habia solución de continuidade de castañeiros, hoxe, ten calvas enormes, como esas cabezas do humans que xa case solo le queda pelo na beira das orellas.
 Eu no sei se algún dia seremos obligados a volver o lugar para non morrer de fame. Non te rias de min que ó ritmo que van as cousas, eso non é descartable. Debemos polo tanto facer o que poidamos para a súa conservación, que tamén é unha maneira de conservar a vida en xeral
 Teño que recordar que sitios onde habia moito castañeiro, hoxe non ten ningún, exemplos: Vegadiz, As Lameiras. Vilares, a Fervenza, Chaguazais, As Latas e o Falgueirón. Seguramente hai mais lugares sen ningún, mais no pretendo facer unha lista exaustiva de cemiterios de castañeiros.
 CUIDEMOS A NATUREZA AINDA QUE NADA MAIS SEXA POR EGOISMO. O CUIDALA TAMÉN CUIDAMOS DE NOS MESMOS.
 Añado unhas fotos de castañeiros que xa non son e ouitros que o son a medias.






martes, 15 de febrero de 2011

OJO CON LAS VISIONES


 Por fin había llegado el día de la semana mas ansiado por todos. Tenían por delante dos días de asueto, el Sábado y el Domingo, que eran de agradecer después de una semana de trabajo duro.
 Descansar una hora más en la cama, tomarse todo con tranquilidad, revisando y cuidando los frutos de la huerta, que ya empezaban a brotar, en definitiva, holgar algo y ayudar con la cosecha, pues en Sanabria ya se sabe, nunca pagan demasiado, y hay que ser previsores para los inviernos, que temprano o tarde, se vuelven crudos, con las nieves y heladas, y la despensa debe estar en condiciones para no pasarlas negras.
 Toribio iba pensando en todo esto, y en que era ya el último viaje para dejar personal de la obra por los distinto lugares.
 Ahora la gente iba bulliciosa, en aquel mini autobús para treinta pasajeros, que desde Puebla iba dejando por el camino hasta Lubián, que era el último. Luego regreso a Puebla, dejar el autobús y marchar a cenar a Santa Coloma, lugar en el que vivía con su familia.
 Dejó el último delante del la pensión de Agustín. Dio la vuelta, y delante del cuartel de la guardia civil, en la curva, le hicieron señal de parar. Había once personas que querían hacer el recorrido inverso.
 Inició el recorrido y al cruzar por Hedroso pidieron que parase, dos de los viajeros se quedaban allí, lo mismo que a la altura de Aciberos donde se bajaron otros dos.
 Aparte de la voces que le daban para parar, no les escuchó nada mas. Iban ensimismados, probablemente pensando en lo que haría el fin de semana. Habiá una figura, al final de todo el autobús, que por el espejo retrovisor parecía una mujer. Toda vestida de negro, con un pañuelo o capucha sobre la cabeza. Cuando se dio cuenta de su existencia, sufrió un escalofrío.
 Al pasar por Padornelo, se bajaron dos más y en las ventas de debajo de las revueltas del Suspiro, allí pidió bajarse el penúltimo.
 ¿Qué, usted va hasta Puebla?- le dijo a la mujer.
 ¡No, me bajo en el  Carranchán!- contesto ella.
  El desasosiego le inundó. Creyó entrever una faz conocida de tiempo atrás, aquella vez que había estado al borde de la muerto en un accidente en las Costas de Garraf. Se había salvado de milagro y aquella misma figura, o por lo menos así lo creía, le había guiñado un ojo, y le había dicho: ¡Te espero en el próximo!
 Se concentró en la conducción, tratando de alejar de sí aquellos pensamientos. La cartera era infernal con curvas y contra curvas. Aquellas personas que estaba dejando por la comarca eran trabajadores, de la primera variante que se hacia.
 Cuando llegaron a las proximidades del puente del Carranchan, miró por el retrovisor, esperando que le diese la orden de parada. Detrás no había nadie. La mujer se había esfumado.
 No podía ser, no hacia medio minuto que había hablado con ella. Se volvió hacia el interior del autobús, buscándola con la mirada, no había nada, pero en el descuido, sin darse cuenta casi estaba ya en el puente. La entrada era casi en ángulo recto. Iba demasiado de prisa, pensó. Pisó el freno, el autobú derrapó y se precipitó del puente abajo.
 Al día siguiente cuando rescataron el autobús, estaba dentro el conductor, Toribio, muerto y al lado había como un hábito negro, como los de los Capuchinos.

sábado, 12 de febrero de 2011

¡SOLO CAMBIAN OS TEMPOS!


 Viron-o pasar no fondo das Fragas do Litro. Subiu caboco arriba hasta o Salgueiro, agachado para que ninguén o vise.
 As circunstancias eran as mesmas de cando se foran, pero o revés. Marcheran acuciados pola fame e volvian porque xa non eran capaces de quitala denriba.
 Él adiantábase, para limpar un pouco o pazo, a señora marquesa viria en dous días, acompañada pola fiel criada, gracias a cual inda subsitian.
 Entrou pola canada do Slgueiro hasta que chegou o pazo.Estaba o casón cheo de musgo, silvas e o portalón semellaba medio enterrado Tentou abrilo, cando se convenceu de que non era capaz de facelo, mirou para todolos lados, e o no ver a nadie saltou a horta e meteuse pola bufarda da escorrentía do que fora a corte dos porcos. Daquela estaba enxuta. Menos mal.
 Cando entrou no salón, inda atopou as botellas coas que brindera a última vez. Unha de Champagne que a trasegueran él e a marquesa e a de gaseoasa feita e Lubián, que se meteran o coleto coa criada.
 Púxose a limpar e adencentar un pouco o casón. Debería deixalo en perfecto estado de revista para cuando chegara a marquesa e a criada.
 Subiu a o que quedaba da torre do homenaxe. Esculcou o pobo de arriba a baixo e decatouse de que casi non saía fume de ningunha chimenea. So contou catro. Eso quería decir que a finais do outono xa casique non quedaba nadie do lugar.
 Terian difícil volver a súa antigua vida. A mau de obra debia escasear, se é que habia algunha, e o negocio da marquesa polo barruntado non teria moito futuro. Ainda que agora, aqueles menesteres correspondianle a criada. Era vinte anos mais nova que a marquesa.
 Logo se correo a voz entre os veciños, que cando non habia ningunha muller as vistas, relambianse dos recordos de cando o pazo inda estaba habitado, Todos tiñan bos recordos da marquesa, casi todos coñeceran a sua maneira garimosa, cando le pedia a algún que le axudera a pisar a herba da palleira. Antes de se marcharen sempre les enseñaba a escaseza que empezaba a ter ou ben de patacas, ou de castañas. Do viño non facia falla que dixera nada, recordábao o marqués a todos a saída.Aquelas carrioulas de homes con cestos e sacos o lombo, serian dificiles de esquecer.
 Cando chegou a marquesa, parecia o mundo o revés.Ia con roupa farrapenta, e a ben vestida era a criada.
 Nada mais chegar o pazo, a criada e a dona, o marqués deulle-la ma notícia. Alí non tiñan futuro. A xente migrera, quedaban poucos. O parecer enchíase o lugar no vrao, mais cara o inverno, solo quedaban os gatos que foran bos muradores, pois se non muraban morrian de fame.
 Como eles non sabia murar, a marquesa xa non podía traballar, pois era vella e pouco desexada, él non servia tampouco para aquelo que o fixera famoso outrora, a única que podia subsistir era criada a base de facer publicidade polos lugares dos arredores, mais tamén tería que esperar o vrao, que era cando haberia un chisco de sangue nova.
 Os tempos aqueles nos que as cartillas das racións as levaban as mulleres debaixo da faldriqueira, xa pasaran. Ademais agora, xa non se respetaba a nobleza.
 Fíxeron unha fogata cos libros, poucos, que quedaban, quentéronse e brinderon antes de volver a marchar. Esta vez os trres xuntos. Con auga da fonte do Souto, eso sí a marquesa e o marqué beberon a morro pola barrila, a criada na única copa que quedaba da vaixela de Sevres.
¡

jueves, 10 de febrero de 2011

ARQUEOLOGIA EN REVENGA (BURGOS)




Este fin de año, p.pasado, hemos estado pasando las navidades en Burgos, en casa de Justo Lubián, mi cuñado, mi hermana y mis dos fermosas y galanas sobrinas Paula y
Mª José.
 Solo nos queda agradecimiento por el trato y su paciencia con el pariente de Vigo, que a veces se puede hacer pesado con sus historias.
 En mi defensa diré que, aparte de gustarme escribirlas, quiero, la mayoría de las veces dejar constancia de algo, que contada así, tal como es puede resultar aburrida.(A lo peor, tal como lo hago también, mil perdones)
 Aparte de dejarme casi dar finiquito a un fabuloso jamón de pata negra, creo que de la zona de Huelva, también tuvieron a bien enseñarme algunas cosas que saben que me gustan.
 Muchos de vosotros conocéis mi afición a la Arqueología, en casi todas sus vertientes. Repito aficionado y pateador de montes, con la paciencia de mi santa esposa.
 Bien, en la provincia de Burgos, por lo visto hay muchos afloramientos arqueológicos. Es una provincia con un relieve montañoso, sobretodo por la parte norte, y para mi era una desconocida. Conocía Burgos desde hace muchos años, pero Burgos capital, la catedral y la senda de los elefantes. Lástima no haber disfrutado antes de otro tipo de monumentos, aparte de esos famosos vinos de la Ribera del Duero, en un pueblo donde hemos catado un estupendo vino a la hora de la comida. En Peñaranda de Duero.
 Para no dar más la vara, os dejo intercaladas una serie de fotos del yacimiento en cuestión que los expertas datan entre los siglos IX al XII.

 Espero que os guste. En otra entrada os mostraré una Civitas romana, los restos.
 Supongo que es una obviedad, pero si pinchais sobre las fotos, se aumentan. Lo digo por los carteles.
 Es lo que tiene ser vago.

martes, 8 de febrero de 2011

FERMOSELLE Y LOS VINOS DE LOS ARRIBES.



 No hace mucho he estado con mi compañera por la zona de los Arribes. Ya he hablado aquí de uno de los pueblos que me han llamado la anteción y que no conocía: Vilardiegua.
 Hoy aprovecharé la oportinidad para hablar de la “capital” de los Arribes: Fermoselle.
 Es un pueblo pintoresco y precioso, situado en la margen izquierda de rio Duero, con una gran presa en el fondo y vecino de tambien del bonito y pintoresco pueblo de Miranda do Douro, en Portugal.




 Me llamó la atención el lugar dode el pueblo está situado, en un altonazo donde afloran grandes moles graníticas, que en muchos casos sirven de cimiento para las casas. De paredes, dandole al pueblo un carácter especial, pintoresco y precioso.

 Son sus habitantes, gentes amables, sencillas y hospitalarias,como no podia ser menos en personas que se formaron y nutrieron en parajes bastante duros y secos.
 Accedimos a Fermoselle por la carrtera de Vitigudino, y antes de llegar, atravesamos el rio Tormes en un puente románico, que ya empezaba a presagiar la hermosura de la zona.
 Llegamos al anochecer, encontrandonos con una muy bonita puesta de sol, sobre los monte portugueses del parque natural de Montesinho. Después de encontrar alojamiento en unha casa de turismo rural instalada en un antiguo cuartel de la guardia civil nos dedicamos a informarnos sobre la zona.
 Al dia siguiente, después de informarnos de los lugares a los que visitar, nos pusimos manos a la obra.



 En otra entrada hablaré de esos lugars, museo y varios edificios. Hoy solo queria contaros algo de una parte de la manera de vida que muchas de aquellas gentes, que tienen en la agricultura su mayor y mas importante manera de ganársela.
 Se está recuperando por la zona la viticultura, amparados en una excelente diferenciación de las castas viniferas autóctonas de la zona como son la Juan Garcia, Rufete y Tempranillos, y como castas autorizadas Mencia y Garnacha, en vinos tintos y Malvasia, Verdejo y Albillo para blancos.
 Gracias al microclima de la zona, con temperaturas extremas, frio y heladas en invierno y calor y muchas horas de insolación en verano, consiguen unas uvas, que bien tratadas a la hora de la vinificación, hace que se consigan unos estupendos vinos, con personalidad y deferentes.
 Otro de los productos de la zona es el aceite. Tanto en el cultivo de la oliva como de la uva, en una zona extremadamente minifundista, hay una cooperativa que parece que poco a poco va animando a la recuperación de las mismas, auqnue según los medios de la zona, no sin problemas. También se ha asentado alguna empresa, con los mismos fines.
 Yo desde aquí recomendaria un paseo de fin de semana por la zona, y para apreciar los vinos, os recomiendo mi máxima: Probar(catar), la mayor cantidad de vinos distintos hasta encontrar el que más os guste.
 ¡OJO, HE DICHO CATAR!, La sed se quita con agua, el vino se saborea.
 Que aproveche.

domingo, 6 de febrero de 2011

A LIBERDADE É MAIS VELLA QUE O MUNDO

Menguaba a comida, decia un vello que estaba en cuarto menguante. Levaba demasiado instalada nese cuarto, xa tiña a pinta de ser un cuarto de século.
A fame, e a neceisade, eran inversamente proporcionales óaumento das viandas que as podian desterrar.
 Aquel dia o Cormanlareiro non tiña un bon día. Levantérase tarde. De noite non pudera dormir. En Val dos Marcos estaban a pasar cousas, dixéramos que non normales.
 Pola mañá estivera na pallarga palustre do Souto, onde vivía aquela familia desde facía quince días. ¡Polo menos, agora tiñan un pouco mais de espacio! Cando vivian na troba do castañeiro estaban algo encunicados. ¡Era denigrante ver que naquelas alturas da vida inda habia xente que tiña que vivir así, tres fillos e un matrimonio, non tiñan onde vivir!.
 Deixou de pensar naquelo e decidiu que xa era hora de ir subindo a Rechouso. Xa chegaba tarde, seguro que xa os outros tiñan dez cobas cada un.
 Cando chegou as vellas leiras de Rechouso, deronle a benvida os dous fillos do Vicente, o Severino e o Barrabás.(Creo que este nome era o que mais le gustaba).
 -¡Vais a ir todo o dia detrás de nos!- berroule o Barrabás,
 El colleu a piocha e púxose a facer covas a súa altura decindo- Pola tarde xa me axudaredes a facer as que quedan atrás-
 Aqueles homes eran especiales.Sempre estaban de bon humor, sempre animando os compañeiros, e a hora de comer smepre estaban de coña, mais a súa tamborela, auguaza de pan e cuatila de viño, nunca fallaban.
 Mais tarde, o Cormanlareiro,pensou que era bastante peor a vida daqueles rapaces que a dos inquilinos da pallarega palustre. Os habitantes de esta última, co tempo mellorérale a consideración da deusa fortuna. A vida dos fillos do Vicente quedou escochada, probablemente cando mellor empezaban a vivir.
 A última hora, despous de cuntar as covas e que o Andrés tomera nota das mesmas,volteron para as aldeas.
 O Cormanlareiro non baixou polo camiño das Carbuizas. Polo Ladeairo, cruzou hacia Rebordelo onde  tiña unha cita coa muller mais bela do mundo e a mais libre. Craro que tamén era a mais vella e a mais lista. Non era lista por vella, era lista de seu.
 A cita tivera-a través dun soño un dia antes. Era un home que creia neles. Tamén era un home que especulaba moito con as cousas que decian os libros dos antiguos. El solo queria saber se aqueles libros decian a verdade.
 Oira falar da primeira muller de Adan chamada Lilith.
 Non estaba seguro de que o soño que tivera o saquera de dúbidas, mais como decia él, se non se morde un limón non se pode saber que é acedo.
 Quederan en verse na chaira da portela, onde acababan os carreiróns que subian polo Pereiro.
 Chegou, xa entre lusco e fusco ó lugar da cita, mais alí non habia ninguén. Decidiu esperar un tempo. Sentouse a beira das pestanas que hay por enriba da caldeira da Aillande, e quedou dormido.
 Cando espertou tña o seu lado a muller mais hermosa que nunca vira. Tiña unha mirada franca, limpa e o mesmo tempo tenra e agarimosa.
 Ficou algo espantado coa aparición, e notábasele o medo na cara, un gran terror. A muller cunha voz, que parecia que o abarcaba todo díxole que non tivera medo. ¿Acaso non fora él o que quixera falar con ela?.
 Todo o que liche naquel libriño de cubertas de coiro e que tes agochado, é certo. Eu son Lilith, a primeira muller de Adan. Solo te autorizo a contar o motivo polo que me separei del, mellor dito, o motivo polo que o Creador me deixou liscar, e le fixo unha nova compañeira.Agora pecha os ollos pois non podes ver como marcho.
 Cando abriu os ollos, Lilith desaparecera, e él estaba sentado a carón do lume na súa casa.
 Recordou o que lera sobre Lilith.
 En resumen, Lilith despous de un tempo convivindo, e colaborando con Adan pediule o seu creador que a deixera liscar de onde él, pois Adan non acababa de entender que por que foran diferentes, non eran distintos, e non tiña dereito de subordinala, ela queria estar a mesma altura e tomar decisións xunto a él.
 En definitiva no queria estar “debaixo” del, pois eran iguais.
 O Gran Facedor díxole que Adan era un bon rapaz, ó que ela respondeu: Si é un bon rapaz, mai é un pouco pailán.
 O Creador aceptou a súa petición, mais díxole : Supoño que eres consciente, que vais a desaparecer da memoria dos homes, e sobre todo dos seus libros que eles chamaran relixiosos.
 Seino, respondeu ela, mais a miña liberdade, destema ti e non quero que ma coarte un pailán creido.
 Cando espertou o Cormanlareiro, no sabia cando nin como fora a cama.

jueves, 3 de febrero de 2011

¡COIDADO COS PAXARIÑOS!



 Queria contarvos unha história. Ocorreu algo co que non contaba. Deime conta que mesturaba duas histórias relacionadas con un mismo protagonista e coprotagonistas distintos, mais todo relacionados coa mesma familia.
 O inductor dos “delitos” era o Pepe, o carpinteiro, e os coprotagonistas duas rapazas, daquela,  filla e netas das Bichas.
 Como sei que algunha delas, as veces leeme as chorradas, espero que teña a ben aclararme quén foi quen.
 En dous momento distintos, e separados por uns cantos anos.
 No primeiro caso estaba o Pepe traballando, coido que era para o Elias do ti Constantino.
 Nunha das tardes, alguén trouxole a Francisca un paxariño desaniado que collera no monte. A rapaza estaba moi leda co seu tesouro nunha caixiña. Nun mal momento foilo ensinar o Pepe.
 ¡Que paxariño mais bonito tes!- dixo Pepe-. Sabes unha cousa tes que ensinarlo a gatiña para que le dé un bico.
Deben facerse amigos, pois van vivir na mesma casa.
 Pepe continuou co traballo. A rapaza saiu do lugar do traballo. Dalí a un pouco tempo, a rapaza volveu, toda mustia e coa cabeza ascondida entre os hombreiros. Levaba cara de haber chorado.
 O vela meu pai, acordouse do páxaro, e pensando no que podia haber sucedido díxole – ¿Que pasou, papouto?
¡ Non- respostou a rapaza- comeuno!.
                                                 ........................
 Noutra ocasión, neste caso creo que foi a Fernanda. Tamen le trouxeron un páxaro. Chegou a onde estaba o Pepe, ensinoulo, (Non sei se estaria por alí o Modesto). Díxole á rapaza que tiña que metelo nunha caixiña que fixera as veces de gaiola, mentras agenciaban unha.
 O parecer ninguen se deu conta, e rapaza agachou o paxariño debaixo dunha almofada que habia nun banco, no balcon, mentras buscaba unha caixa.
 Chegou a tia Josefa do monte, como sempre algo cansada, e sentouse no primeiro lugar que atopou. ¡O lugar elexido era a almofada onde estaba agochado o páxaro!.
 Ningué se deu conta do acaecido. Dali a un pouco, o Pepe deuse conta de que a rapaza estaba triste, e preguntoule polo páxaro.
 Entón ela respondeule. - ¡Esta con Dios!.

 Quero deixar constancia de dúas cousas: daquela os rapaces solo tiñan os xogos que les proporcionaba a natureza, un páxaro era un dos mellores.
 Segundo espero que a Fernanda e a Francisca non se mosqueen conmigo, non leva ma intención.
 Unha aperta para as duas.

martes, 1 de febrero de 2011

PREMONICIÓNS


PREMONICIÓNS.

 Vou a contarvos con este nome unhas vivencias, que seguramente darán lugar a que os excépticos me den con elas na caluga, e o mellor con razón, pero o que si podo decir é que son reais.
 A primeiros do ano 1976, eu estaba a traballar en Santiago de Compostela. Tiña unha vida bastante rutinária, pois todalas semanas, invariablemente facía prácticamente o mesmo; traballo de luns a venres, e o venres pola tarde-noite viaxaba a Xeabra a casa dos meus pais. Na época da caza a cazar o fin de semana, e na época da pesca a pescar o Tuela. (Inda non perdín o costume, ainda que xa casi non hai nada que cazar nin que pescar)
 Como decia a primeiros de ano, en dous ou tres fins de semana, por mor da neve, non puiden ir. Un dos Venres tiven que durmir na Gudiña, lugar do que non puiden pasar. O temporal era tremendo.
 Durante tres noites consecutivas tiven unha ensoñación teimuda e sempre a mesma, coa particularidade de que sempre, o despertar, recordaba-a.
 Soñaba que estaba nun acantilado como os que hai pola zona da Costa da Morte. Eu estaba dando un paseo polo alto dun monte, co mar abaixo bruando. Non habia sol, mais tampouco era de noite, digo esto porque a visión era real, mais a luz un tanto irreal.
 De súpeto diante de min e na beira do acantilado apareceu meu tiu Manolo Paulino. Viña hacia min cun grande sorriso nos beizos, e eu o coñecelo fun cara él para darle unha forte aperta.
 Meu tiu o decatarse da miña intencón, puxo cara triste, acenoume que non me acerquera, e como eu non fixen caso, dun chimpo precipitouse polo acantilado o mar bruante.
 Despertei no momento e durante todo o dia, estive con mal corpo e dandole voltas no caletre o soño.
 Durante dúas noites mais, repetiuseme o sono, sempre identico, era como ver unha pelicula por segunda e terceira vez.
 No día seguinte, recibín a noticia: meu tiu ia dous dias que morrera nun acidente. Non me quixeron avisar antes para que non fora o enterro, pois habia unha forte nevada, e penseron con toda razón, que eu iria andando, inda que tivera que ir desde a Gudiña.
 Polas mismas datas con poucos dias de diferencia tamén morreu a miña avoa, tiña 89 anos. Nunca soñei con ela.
 Deixo outro par de premonicions?, para contárvola noutra o casión.
 Non todo van ser cousas de crise e caralladas parecidas.
 Quero agora desde aiquí deixar constancia do meu cariño por meu tiu. El foi o primeiro iniciador que tiven en moitas cousas.