viernes, 9 de abril de 2021

 


                                                             



 Onte, por fin, recibimos a primeira dose da vacina, e queria contarvos a miña impresión sobre o tema.

 Como sabedes, temos moito rebumbio sobre a pandemia, e sobre a vacinación , sobre todo polas noticias de unha das vacinas e polo desorden sobre esto, a nivel nacional e comunitario, que parece que estemos todos en paises dictintos.

 Ó que queria ir: onte vacineronnos no Infevi. Despous de cuantiosa información do que pasaba en distintas ciudades da Peninsula, domde o desorden e ma planificación cabreou a xente, nesas vacinacións masivas, eu tiña as miñas dudas do que pasaria no recinto ferial.

 Cuando cheguemos o recinto, pensei que seria a xornada dura, pois a afluencia de coches e persoas era moi grande.

 Entremos no recinto, e a miña percepcion empezou a cambiar; habia moita xente informando e axudando, (hai que pensar que os citado eramos maiores de setenta anos). Habia unha organización, moi efectiva encauzando a xente a distintas filas, que leveban ó primeiro control e de este o punto de vacinación, que si non recordo mal habia 21 puntos de vacinación. Pra ilustrar esto solo podo decir que desde que entrei hasta estar vacunado non pasou nin media hora. Como habia que estar 15 minutos esperando antes de sair, por si habia algún problema sanitario. Solo decir que no cecinto ferial solo estivemos arredor de unha hora.

 Cando xa nos marchabamos, eu quixe agradecer o personal a atención e a rapidez da vacinación, acerqueime a un punto donde habia batas blancas e preguntei se habia  un responsable para falar con él e o mismo o que preuntei dixome que o fixera con él , cousa que fixen decindole que le daba as gracias e os felicitaba pola organizacion.

 Señor co que falaba. agradeceume as miñas palabras e dixome que en realidad casi todo o que recibian eran queixas, cousa que eu non entendí o porqué pois eu solo vin amabilidade, boa organizacion e axuda, en todo que me rodeou.

 Teño que decir que toda a organización, debese o Servicio Galego de Saúde na Area Sanitária de Vigo-

 Repito grazas a todos os que fixeron que todo marchara ben e rápido. É o agradecimento de un ciudadano de case 78 anos.

 Xa para acabar solo decir que lamento que as autoridades politicas non teñan en conta os Centros de Saude, e oblguen a moita xente a desplazarse o Infevi, que a moita xente quedalle lexos. Moitos tiñan que ser axudados por taxistas, amigos e familiares que tiñan que deixar. temporalmente.o traballo.  


viernes, 22 de enero de 2021

 


                    


                                                                  COVID-19

 El otro día, hablando con un amigo de la infancia (y tanto), me explicaba algunas cosas que me han hecho reflexionar. Hablábamos de la pandemia que asola al mundo actual- Unas partes del mundo mas que otras, pués según todas, todas las informaciones, hay partes del mundo mas salvables que otras ejemplo, oriente, occidente, norte, sur del planeta y sin mencionar dentro de esas partes, las centrales o las periféricas las cuales, estas últimas no quieren ser complices de las centrales y éstas ahora quieren ser periféricas, o parecerlo.

  Mi amigo, sin decirlo, estaba contextualizando, el momento en el que estábamos hablando, y del que seguramente seguiríamos hablando. Es lo que tienen los amigos y que por eso les tenemos como tales.

  Una vez contextualizado el momento, mi amigo pasó a contarme sus preocupaciones que consistían en saber cuando le iban a suministrar la vacuna anti-covid-19, pues según las informaciones de los medios de comunicación, se vacunaba todo quisque, menos quien lo necesitaba, atendiendo a sus condiciones y circunstancias. 

  Yo, decía mi amigo, con relación a mis obligaciones con nuestra nación creo que he cumplido y bien. He servido a mi país casi dos años. No me han pagado nada, la primera mitad del tiempo, y la segunda parte de sustituir a suboficiales, en todos los servicios que les correspondían, pagaban con dias de permiso y no hacer imaginarias. Dos años perdidos que no me han servido para el computo de la seguridad social, a la hora de la jubilación. 

  Por cierto, continuaba mi amigo ,cuando llegó lo de la jubilación, me faltaban años de cotización, y me dijeron que solicitase mi vida laboral en la seguridad social. Me encontré con una agradable sorpresa, las tres primeras empresas en las que había trabajado no me habían dado de alta en la s.s., otra en medio de mi vida laboral me dió de baja hasta unos días que le di cuando cambiaba de trabajo, en definitiva tres años en los que, al parecer, yo no había trabajado. Los documentos que decían que había  trabajado en aquellas empresas, no sirvieron para nada, pués las empresas ya no existían. Del año 1975 en adelante la cosa laboral se normalizó.

  Ahora con la pandemia, continua mi amigo,  veo que vacunan a políticos jóvenes, amigos de políticos, militares de alta graduación y colegas, curas y familias, ( no hablan de hijos). NI DIOS HABLA DE NOSOTROS, AQUELLOS QUE, TODAVIA NO HEMOS NECESITADO IR A UN GERIATRICO, después de haber aguantado un dictador ( sus correligionarios eran peores que él),una transición fallida, o por lo menos incompleta, un Jefe de Estado puesto en solfa, y unos politicos que su única formación es haber aprendido a mentir sin sonrojarse, y engañarnos en todo contándonos lo contrário de lo que es y hacen y lo peor de todo, tomándonos por TONTOS, creo que aparte de un respeto, un reconocimiento y un deber de agradecimiento para con nosotros, deben tener la decencia de procurarnos una vejez,¡SOLO PIDO , QUE DIGNA.!

 SOLO PEDIMOS UNA ÚLTIMA COSA: ¡QUE NO LLEGUEIS A NUESTRA SITUACIÓN ACTUAL PORQUE NO OS LLEGUEN LOS AÑOS!

 UNA MUERTE A TIEMPO EVITAMUCHAS COSAS!.










sábado, 19 de diciembre de 2020

 


Este fué el primer libro que leí de Pereda, allá a finales delos cincuenta del siglo pasado. h

Hoy lo he vuelto a encontrar, y me pareció interesante publicar la primera carta, aqui-



                                                     PEÑAS ARRIBA

                                               Don José Maria de Pereda

    Copia de la primera carta con la que comienza el libro, y que leyéndola hoy, adquiere una cierta actualidad, si se lee hasta el final-




«Tus abuelos paternos -me escribía-, no lograron otros hijos que tu padre y yo. Yo fui el mayorazgo, y como tal, aquí arraigué desde el punto y hora en que nací. Tu padre, como más necesitado, echóse al mundo, y rodando mucho por él, adquirió buenos caudales y una mujer que no había oro con qué pagarla. De esta traza me la pintó cuando vino a darme cuenta de sus proyectos matrimoniales, y a tomar posesión, en pura chanza, de la pobreza que le correspondía por herencia libre de tus abuelos. Fuese a los pocos días de haber venido, y no he vuelto ni volveré a verle más en la tierra. Dios le tenga en eterno descanso.

»También yo me casé andando los días, y tuve mujer buena, e hijos que el Señor me iba quitando a medida que me los daba. Con el último de ellos se llevó a su madre. ¡Bendita y alabada sea su divina voluntad, hasta en aquello con que humanamente nos agobia y atribula! Como aún no era yo propiamente viejo y me sentía fuerte, y en estas angosturas y asperezas del terruño hallaban pasto y solaz abundante las cortas ambiciones de mi espíritu, aprendí a arrastrar con valentía la cruz de mis dolores, y hasta logré olvidarme, tiempo andando, de que la llevaba a cuestas: vamos, que me hice a la carga, y volví a ser el hombre de buen contentar y apegado a la tierra madre como la yedra al morio. De tarde en tarde nos escribíamos mi hermano y yo, y de este modo supo él mis venturas y desventuras, y yo tu nacimiento y el de tu hermana, el casamiento de ésta después con un americano rico que se la llevó a su tierra, la muerte de tu madre y los rumbos que tomabas con los libros de las aulas, según ibas esponjándote y haciéndote hombre.

»Una vez dio en faltarme carta vuestra más de lo acostumbrado, que era bien poco, y la primera que tuve al cabo de los meses fue tuya y para decirme que tu padre se había muerto de un tabardillo enconado, o cosa por este arte. Ausente tu hermana y cargada de familia y de bienes en la otra banda, quedábaste solo en la de acá, y aticuenta que en el mundo, aunque con medios de fortuna para bracear a tus anchas en él. Lo mismo que yo, salvo la comparanza de gentes y lugares. Te brindé con éste mío, desconfiando mucho, en verdad se diga, de que me quisieras el envite, hecho de todo corazón, porque barruntaba tu modo de vivir y conocía tu estampa por retratos que me habías ido mandando. Ni el uno ni la otra se amañaban bien con la pobreza y rustiquez de estos andurriales; me parecía a mí. Y no iba el parecer fuera de camino, porque eso resultó de tu respuesta, bien desentrañadas sus finezas y cortesías. Desde entonces fueron peras de a libra las cartas entre nosotros dos. Tú corriendo la Ceca y la Meca, y yo firme y agarrado a estos peñascales como barda montuna. Y así hemos ido tirando tan guapamente: tú sin acordarte dos veces al año del santo de mi nombre, y yo sin apurarme por ello cosa mayor, porque mientras tuve salud, tuve alegría, y a la luz de ella me tenía por bien acompañado con vivir entre estas gentes y estos riscos y hasta sus alimañas, que me parecían ya, a fuerza de verlos y palparlos, carne de mis huesos y sangre de mis propias venas. Pero tú eras mozo y tenías mucho tiempo y mucha tierra por delante; yo viejo y con muy pocas fantasías en la cabeza, y no sobrado de calor en la masa de la sangre; los muchos años hicieron al cabo una de las suyas, y ayer mañana, como quien dice, una pizca de nada, un sorbo de leche más de los acostumbrados, el aire de una puerta, el aletazo de un mosquito, me acaldó en la cama. Tardé en salir de ella, y salí como para entrar en la sepultura. El roble se bamboleaba como si le faltara la tierra que le sostenía, o se te despegaran de ella las raíces, o no pudiera con el peso de su propio ramaje. Ya me dan anseo las cuestas arriba con solo mirarlas, y la mano que ayer venteaba gustosa el apero o el hacha con que yo me entretenía en la tierra de labor o en la espesura del monte, hoy me pide el paluco del tullido, como el puntal de sostén el jastial resquebrajado; y lo que es peor que todo ello, que el ánimo va cantando al son de la osamenta que se descuajaringa y no puede ya con el pellejo. En suma, hombre: que en un dos por tres, y cuando menos lo esperaba, di el bajón que había de dar más tarde o más temprano. Es de ley que la tierra llame a lo que es suyo, y a mí no cesa de llamarme unos días hace. No te diré que tenga miedo, propiamente miedo, a ese vocerío que no calla día ni noche; pero es la verdad que a estas horas quisiera verme algo más acompañado de lo que me veo en la soledad en que me hallo. Soledad digo, porque con estar cada cosa de estos lugares en el punto en que siempre estuvo, y con ser estas buenas gentes lo que siempre fueron para mí, ahora resulta que tengo codicia de algo que me llegue más adentro que todo ello, por lo mismo que lo hay y sé por dónde anda. Sí, hombre, sí: has de saberte que toda la ley que tuve a mis hijos, y a su madre, y a tu padre, y a los míos, y que por tantos años ha estado como dormida en lo más hondo del corazón, se me ha despertado de repente, cebando su hambre envejecida en la única carne de la nuestra que conoce: en ti, para que lo sepas de una vez. Porque tu hermana, a la distancia que está de nosotros, es para el caso como si ya no viviera, y no quiero tener por de la casta nuestra a dos sobrinazos segundos míos, por parte de mi madre: dos bigardones de mala catadura y peor vivir. Hace no mucho tiempo bajaron de su pueblo a pedirme «algo», a tales horas y en tales términos, que tuve que darles el «Dios vos ampare» con la escopeta echada a la cara. Primera y única vez que los he visto.

»Pues bueno, y para fin y remate del camino que traigo y ya me cansa: creo que si tú te animaras y me dieras el regalo de tu compañía en esta casona, el vocear de la tierra me sería más llevadero. No hay cosa mayor con qué tentarte entre estos solitarios despeñaderos, a ti que estás avezado a las pompas y regalos de la corte; pero a todo se hacen los hombres cuando se empeñan en ello, sin contar con que también aquí hay su sol correspondiente; y aunque es cierto que tarda un poco por la mañana en trasponer los picachos que rodean el lugar, una vez arriba alumbra y calienta y regocija el ánimo como el sol más majo de cualquiera parte. Además, tu destierro no podría durar mucho por razones que yo me sé; y por último y finiquito, con salir de él en cuanto no pudieras resistirle, estaba el cuento acabado para ti.

»Ítem más: tengo ciertos planes en el magín, que me dan mucho que hacer. ¿Qué hombre anda sin ellos en mi caso? No tengo herederos forzosos, y no deja de haber en casa algo que echar a perder de mi propia pertenencia; algo que irá a parar Dios sabe adónde, si en mis últimas y postreras no topo al alcance de la vista con un ser que me haga un poco de cosquilleo en las entretelas del corazón.

»Por supuesto, que no trato de encender tu codicia con estas indirectas. ¡A buena parte iría! Pero es bien que todo se estipule y se tenga presente en horas como las que han empezado a correr para mí.

»En fin, hombre, anímate a venir por acá; y si no puedes hacerlo por gusto, hazlo por caridad de Dios.»

domingo, 14 de junio de 2020






                                              foto : Aurora Boreal sobre las Cies-

                                                                     BULOS



 Por los años sesenta. cuando por la Alta Sanabria, todavía no había luz eléctrica, a pesar de  que por la comarca pasaban los famosos postes de "Alta Tensión", las noticias por los pueblos eran distribuidas por "Radio Macuto", donde había verdaderos expertos y expertas en la transmisión y divulgación de las mismas.
 En una ocasión. después de una dura jornada en el monte haciendo hoyos para la plantación posterior de pinos, dos chavales bajaban al único bar que había. Después de merendar-cenar en casa, con la idea de echar una partida, para ver la manera de que un par de mayores les pagasen el café, ganándoles si o si en una partida no excesivamente limpia por su parte. Los mayores tenían unas pocas pesetas y ellos las pocas que sacaban haciendo hoyos todo el día.
 Bajando hacía el bar, como decía, había dos entrañables señoras algo más que cuarentonas. en sus respectivos balcones comentando los quehaceres diarios. Aquellos balcones al final de unas escaleras exteriores, con unas estupendas balaustradas, que servían para tender la ropa, para poner las mazorcas de maiz a secar y dejar aparejos de labranza, en ellos-
 Como decía, las dos buenas mujeres, estaban, una a cada lado de la calle. Los dos chavales al pasar, hablando para ellos mismos iniciaron la siguiente conversación:
 Parece que fué grave- dijo uno-
 Si, han llamado al médico - respondió el otro-
 He oído que lo tienen que llevar al hospital- dijo el primero-
 No pinta nada bien- zanjó el segundo-
 Llegaron a la puerta del bar, entraron y se sentaron alrededor de una de las mesas. esperando que llegasen los contrincantes, para la partida, solicitando al Sr, tabernero un par de cafés, como de costumbre-
 Cuando estaban tomando el café apareció por la escalera que comunicaba el bar con la parte superior de la casa, la señora del cantinero, que le contó a su marido lo que sigue;
- Al señor Xxxxx, se lo acaban de llevar a Zamora al hospital. Parece que limpiando un castaño en su finca, se cayó y se cortó con el hacha que estaba empleando, pués vino el médico y dijo que era mejor trasladarlo a Zamora. iba muy grave.-
 Los chavales que escucharon todo aquello, no pudieron aguantar la risa, cosa qui hizo que el cantinero, que era perro viejo, se diese cuenta del embuste, automáticamente le dijo a su señora, que no había que fiarse mucho del personal joven´
 El café se fue llenando, las mesas con los parroquianos de siempre, y durante aquella noche la noticia fue que el señor Xxxxx, en menos de una hora había sufrido un grave accidente, lo habían trasladado al hospital de Zamora, había tomado café como todas las noches en el bar.

 PARECE QUE ALGUNOS MEDIOS DE DIFUSION Y "EXPERTOS" PERIODISTAS HAN TOMADO COMO REFERENCIA, ESTA ANECDOTA.EN NUESTRO PAÍS.
 EL PROBLEMA RESIDE EN QUE ELLOS NO DICEN NI MENCIONAN LA "ANECDOTA"

 DEBERIA NUESTRO ALCALDE VER SI HABRIA POSIBILIDADES DE COBRAR DERECHOS DE AUTOR A ESTOS "COPIONES"

miércoles, 26 de febrero de 2020







                                   CAZANDO NA TEIXEIRA CO TI PEDRO.

 Decidimos, meu irman e mais eu, ir de caza a Teixeira, terra da nosa mai e donde eu nacin. Eu falárale da época da miña infancia, e daquelas noites de inverno, que invariablemente  todas, miña avoa, miña tia e mais eu, despous de cear iamos o fiadeiro a casa da tia Xabel e o ti Pedro que daquela vivian cos fillos: o Domingo e mais a Joaquina, pois os outros dous fillos que tiveran, un morrera no rio Gamoneda e o outro estaba traballando en Asturias,
 A min encantabame escoitar as aventuras de caza do ti Pedro, que, con bon verbo e moito xeitiño me contaba os seus andares pola Serra, a raia portuguesa, os Moares e demais lugares do termo do pobo.
 Abofé que era un cazador dos verdadeiros, non podia gastar un cartucho se o cobro da caza non estaba asegurado, pos o diñeiro non abondaba, e a necesidade de comer carne que non fora de porco, era eso, unha necesidade vital, pous os rixelos e os becerros habia que vendelos, se non obligaban as veces a entregalos a precio irrisorio.
 Contabame p ti Pedro o dificil que era cazar a pita do monte, eran moi listas e non se deixaban ver, salvo na época de crianza, cando o macho as chamaba para "galealas". momento en que se puña o descuberto e perdia a noción do perigo.
 Cheguemos, meu irman e mais eu a Teixeira, e fumos a buscar o ti Pedro, para que fose a cazar con nos. Aceptou sen antes advertirnos de que xa via mal, pous os anos, segun él non pasaban en balde.
 Decidimo ir a cazar a Portela, no limite co terreno de Hermisende.
 Meu irman tiña un can coelleiro moi bo e o ti Pedro unha cadela que non le iba a zaga. Eu coma case sempre cun Perdigueiro de Burgos, pero ibamos os coellos.
 Cheguemos o lugar que dixo o ti Pedro, pous como podedes comprender él era o xefe, quen organi-
zaba. A sua experiencia era o mais importante para nos, aparte de unha grande satisfacion de cazar cunha lenda viva no eido da caza. Hai que decir que o ti pedro xa rondaba os oitenta anos  e non se cansaba de decir que xa lle fallaba a vista.
 Distribuinos arredor dunhas pedras de pizarra que bordeaban un pequeno regueiro,  incitou os cans a que buscaran entre as urces e carqueixas que ali habia. Non tarderon os cans en dar os primeiros ladridos anunciando o levantamento dun coello.
 O coello intentou zafarse por donde mais monte habia, nos non o albisquemos e de sutaque o ti Pedro, disparou a sua espingarda, e casi automaticamente a sua cadela saiu do monte co lepra na boca
 Asi tres veces consecutivas, non nos deu a oportunidade a nos de poderle disparar a ningun coello.
 Decidiu que como xa tiñamos un coello para cada un debiamos suspender a cazata, cousa que fixemos.
 Camiño xa do pobo, eu dixenlle: Ti Pedro vostede di que xa case non vei, e nembargantes nos no tivemos, nin ocasion de ver o gazapos e moito meno de dispararle. ¿como é eso?, o que o ti Pedro contestou con bastante sorna non esenta de humor : dixen que via mal, pero non que estivese xordo, nesta altura da miña vida, xa me guio mais polo ruido e polo tanto polo ouvido, que polos ollos.
 Nunca averigüemos se nos engañaba ou non.
 Xa vai mais de cuarenta anos que o ti Pedro morreu-
 Un recordo agarimoso.

sábado, 11 de enero de 2020









                                           OS REIS POLA MIÑA TERRA
                                                           (E aledaños)

 Iniciase un novo ano, e un "abuelo Cebolleta" quere iniciar un relato sobre o que recorda das suas vivencias nunha aldea casi perdida entre un feixe de "raias", alí donde o paisano Don Miguel,
 natural de Cervantes, viña a definir como os Montes de León, e pra mais precisions eu diria; estribacions dos Montes de Leon, aldea enclavada na Alta  Xeabra, que, como decia o principio estaba entre un feixe de "raías" que limitaban o terruño con; o norte a mesma comarca, mais outras aldeas, emtre elas Castrelos a terra dá mina avoa paterna,  o sul Portugal, despous de ataravesar o riu Tuela, o leste dúas aldeas do concello, como Hermisende e A Teixeira terra da miña Mai,esta última terra, e a o oeste caseque co Reino de Galicia con Castromil no entremedio, que case o podemos considerar galego, pous a metade é Cstromil Galicia e a outra metade Castromil Zamora- Por certo, a divisioria das dúas aldeas case a fai o Regueiro de Anta que se mete en Portugal pola zona da Moimenta. ¿Por que o nome de Anta?,
 Despous de este introito, que alguns chamarian preanbulo,inda que non estrambotico, imos o que iamos,e como estamos a primeiros de Xaneiro, e inda nalguns lugares estan nas postrimerias dos Reis e as suas festas, falaremos dos:

                                               OS REIS ( os cristianos)
 Nos primeiros dias de cada ano, adoitabase celebrar a festa dos Reis, que era no dia 6 de xaneiro coincidindo con unha das epifanias católicas, inda que a xente nova adoitaba facer que a festa fose totalmente profana e nalguns casos, quita fames.
 Os dias previos o dia seis, os mozos, organizados, cantabanlle os reis a todolos veciños, casa por casa, esperando que o dia seguinte todos doneran un aguinaldo, pra despous celebrar as festas.
 O que se cantaba, se a memoria non me falla era;
                                        De oriente salen tres reies
                                        Todos tres en compañía
                                        No preguntan por posada
                                        Ni tampoco por comida.
                                        Preguntan por el portal
                                        Donde el Niño nacido habia.
                                        De quien es aquel sombrero
                                        que reluce en la cocina,
                                        Es de (Fulanito de tal)
                                        Que por muchos años viva-
 Os donos da casa invitaban a un grolo de aguardente, ou o que boamente tiñan, e a comparsa seguia cantando polo resto de casas.

 Continuará-----

jueves, 24 de octubre de 2019

GALOS EXTRESADOS





                                                          GALOS EXTRESADOS






 Días Atrás, lin por algún lugar que, unha cousa pra min descoñecida,  unha asociación ou partido politico, non o teño nada claro, chamada ou chamado Veganos , dicen que os galos violan as pitas.
Vala nos Deus, dixenme eu, teremos que intentar, amañar esto pous as violacions non estan ben, e unha cousa que merece a reprobacion de todos-
 Cheu de ánimo cervantino, non en vano somos paisanos,estiven on bo tempo rebuscando na parte de atrás do caletre, algunha piaxe que me alumeara a donde deberia dirixirme, se queria desfacer o entuerto do asunto das violacions-
 Como sempre, esa dupla de ser que temos, e que vaga por todo o infinito, seguindo a ser nos mesmos, púxose en contacto conmigo unha noite, a unha hora verdadeiramente intempestiva, as tres da madrugada, cando o sol inda no se sequera de todo, despous de aboyar do Tenebrosum, Francamente esas non son horas de leriar con un, mais, o asunto era; ou agora ou nunca, polo tando fixenme caso a min mesmo, inda que fora a miña dupla. (Os fisicos as veces, levannos a eidos extraños).
 Ese punto de enerxia, que di que son eu mesmo, pero fora, no universo infinito dando voltas, e o parecer aprendendo, mandoume dormir dicindo que cando dormido ia a explicarmo, pondome en contacto cun galiñeiro primixenio. Alá fun, durminme axiña, e a esperar-
 Entrei en contacto coas galiñas que estaban no galiñeiro-
 Deime conta que que, ou ben podian falar, ou ben eu as entendia, pois iniciemos unha conversa, Contaronme que eran as preimeiras galiñas existentes. Exactamenete eran doce, e xa levaban un eon de tempo naquel galiñeiro. Na realidade non era un galiñeiro, senon un lugar donde foran postas pra poderen vivir e reproducirse. Pero as pitas tiñan un problema, por moito que choqueran os ovos, estes non servian pra poder reproducirse, cousa que as tiña demasiado tristes, pous, dabanse conta que a sua especie acabaria extinguindose, xa morreran algunhas.
 Eu, recordei que na miña terra, a xente tiña galos, que servian pra duas cousas, fertilizar as pitas, e alimentar os mestres no dia das comadres.
 As galiñas fixeron unha solicitude os organos de arriba, para que les arranxeran o problema, cousa que foi arranxada no mesmo intre.
 Entrou na familia un fermoso galo, que automaticamente foi rodeado por todas as pitas solicitando e esixindo o ser fertilizadas xa.
 O dia seguinte o galo morrera, diagnostico: estres.
 O reclamar outro galo, apareceu con él un dos encargados do asunto da reproducion, decindole as pitas que deberian moderarse, pois poderia suceder o mesmo se o atosigaban de masiado.
 Elas deberia ter en conta que todos os dias puñan um ovo, e pra fertilizalos todos os de todas un galo solo era pouco, por eso traia dous, e despous cando sairan as seguintes niadas xa seria outra cousa, pous haberia galos de abondo, se non eran comidos cando pitos.
 Elas deberian facer a insinuacion, apachacandose diante do galo e este xa entenderia.
 Desde aquela, cando unha pita se apachaca diante de un galo este sintese obligado a cumplir coa sua razon de ser, xusto hasta que non pode mais, e, ou ben morre estresado, ou chega ó dia das comadres.









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