30/03/2010
El Plural / Política
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POLÍTICA
De su amigo Matas, si rentabilizó unas pequeñas islas, qué no habrá hecho en un ministerio
"Paco, enchufa a mi secretario", le dijo Aznar a Correa cuando era presidente
A mí el muchacho abuelo de los abdominales y las pulseritas horteras no me la da con queso. Le tengo tabulado hace muchos años. Puede engatusar e incluso acojonar a los nuevos entrevistadores que caen rendidos de hinojos ante el rayo divino que desprenden sus ojos; puede, incluso, reescribir una historia mítica que nunca tuvo, salvo en el abuso del poder que le llevó a tener ganapanes a sueldos públicos que cantaban sus glorias (Medalla de Honor del Congreso, profesor en Geortown, todo ello regado con dinerete nuestro) etc, porque al fin y a la postre siempre fue "the boy next door", el chico de al lado que nunca destacó por nada.
En diciembre del 2005 le pregunté a bocajarro, en la última entrevista que me concedió, si estaba seguro de que gente de su alrededor no se lo habían llevado crudo. Porque yo tenía mis propias informaciones respecto a los gürtelianos, todavía moviéndose en la oscuridad, y el trinke, y, además, había conocido desde el enriquecimiento de su consejero Pérez Villar en Castilla y León a lo que subyacía en el caso Naseiro, donde gentes como Carlos Aragonés, Miguel Angel Cortés, Eduardo Zaplana y otros amiguetes de esa calaña hubieran quedado abrasados en la hoguera, de no ser por las andanzas del abogado penalista Cobo del Rosal ante el Tribunal Supremo.
Me respondió displicente, sobrado, soberbio, prepotente, perdonándome la vida. ¡Precisamente él a mí! Me confundiría con algún Buruaga, José Antonio Sánchez, Urdaci o deudo de sus ochos años.
Pues bien, dos años después estaba Gürtel en el candelero. Y no es que fuera a su alrededor, no. El detritus inundaba de hedor su propio domicilio. Esto son los hechos irrefutables y lo demás son cuentos. Y esos hechos irrefutables perseguirán su memoria y la de Botella mientras vivan e incluso para la pequeña historia que les acoja.
“Paco, enchufa a mi secretario”
El sumario, con escuchas o sin escuchas, es claro: Aznar habló con Francisco Correa, de presidente de Gobierno a delincuente (presunto): "Paco enchufa en tu empresa a Antonio Cámara, mi secretario particular". Esto es, además de relevante, irrefutable.
Y doña Ana se enamoró del delincuente
Luego llamó Alejandro Agag a Correa, Don Vito: "Paco manda a Alvarito para que se encargue de las cosas de doña Ana". Y doña Ana se enamoró de un delincuente (presunto). Y luego Agag figuraba en la contabilidad B de la trama. Esto son los hechos. Y son irrefutables. Y esos hechos les perseguirán mientras vivan.
En el intermedio, no el de Wyoming, que es algo divertido y sano, nada menos que el presidente Aznar llama a dos presuntos delincuentes de cuello blanco y manos largas que ni siquiera hacían declaración de Hacienda llamados Correa y Blanco Balín (otro presunto) para que se lleven a Paco García Diego, Pedro Arriola y a Alejandro Agag a Caracas y paren los pies a Hugo Chávez. Paga Repsol de Blanco Balín a quien Aznar había colocado ahí de consejero delegado. Esto es, vivían, convivían con delincuentes. Esto son los hechos y son irrefutables.
De Pérez Villar a Zaplana
Cuando empezó la enorme andadura de su enorme poder personal, Aznar ya olió la corrupción. Su consejero de Industria, Pérez Villar, fue condenado por autoconcederse subvenciones en sus negocios de minería. Luego llegó el ínclito Eduardo Zaplana, Palop, y hasta Carlos Aragonés y Miguel Angel Cortés, que junto con Arturo Moreno estaban de hoz y coz en el caso Naseiro que no se sustanció judicialmente pero que apestaba. Ya saben lo que pasó y pudieron llegar a ministros, secretarios de Estado, jefes de Gabinetes de Presidencia, bla, bla, bla. ¡Qué inmenso descaro!
Villalonga y MAR
Dejo la letra pequeña que afectaría a Ana Mato, FAC y otros dirigentes de menor nivel en el PP. El gran pelotazo de Juan Villalonga en la TELEFONICA de Aznar, ese obsceno y orondo sinvergüenza, lo pudo realizar porque era amigo del presidente. Alrededor de Aznar todo Cristo se ha forrado, incluido su último panegirista, llamado Miguel Angel Rodríguez, quien por cierto en ese libro inexportable para la verdad se olvida de lo fundamental. Decir con cuánto dinero fue recogido por Aznar en Valladolid y cuál es su patrimonio actual. Ganado por su inmenso prestigio y preparación intelectual, naturalmente.
Podemos hablar también de su otro amigo, Miguel Blesa y sus andanzas con el dinero semipúblico de Cajamadrid. O si prefiere hablemos de Jesús Sepúlveda, el alcalde de Pozuelo al que Aznar ponía, no hace mucho, como ejemplo de prosperidad y riqueza...Claro, para él y sus jaguar.
¡Qué jeta! ¡Qué inmensa jeta! La de ámbos.
Lo de Matas
Por si faltara algo (todavía habrá más sorpresas) nos enteramos de que el amigo balear era un pozo inmenso de corrupción, Maite Areal incluida. Sí, sí, Aznar, tu ministro de Medio Ambiente, el que te vendió Zaplana como un mirlo blanco, hasta la coronilla de detritus.
Si hizo eso en unas pequeñas islas, ¿acaso está de más preguntarse que pudo hacer en un ministerio que movía miles de millones, por ejemplo, con el trasvase de ríos?
Lo de IB3
Por cierto, que si cobró hasta de José Luis Moreno, qué no habrá detrás. Lo de la televisión autonómica dará que hablar, y mucho. Por ejemplo, habrá que conocer qué "tertulianos" pululaban por ahí, cuánto cobraban y en qué concepto. Todo cuadrará, se lo aseguro.
Me he dejado otros amigos aznaristas en el tintero. Habrá ocasión.
Así que, campeón de todo, déjate de cuentos y chistes baratos. Nadie te ha dilapidado, ni injuriado, ni calumniado gratuitamente. Reconoce la verdad por una vez en tu vida. Simplemente no eres lo que te crees. Fuiste mediocre y no sabes ser una personal normal.
La historia, gran conducator inmarcesible, no es como tú la cuentas ni como la relatan tus deudos. No. La verdad es una. La corrupción y el aprovechamiento del poder estuvo siempre a tu alrededor. Y esto es irrefutable. Te pongas como quieras, gran conducator. Y ni todo el dinero que manejaban entonces en fondos reservados o de reptiles ese dúo inexportable Aragonés/Timermans es capaz de hacer cambiar una realidad perfectamente descriptible y desoladora para tu recuerdo en la Historia. Que necesariamente será pequeño.
Ni siquiera te he sacado Irak. Ni te he dicho quién organizó y pagó la Boda de El Escorial.
Graciano Palomo es periodista y escritor, director de FUNDALIA y editor de IBERCAMPUS.ES
martes, 30 de marzo de 2010
jueves, 25 de marzo de 2010
LUBIÁN: ORIXE DO NOME E POBO.(Con licencia)

Dias atrás, estando na beira do Castro de Trasil, despois de encher a andorga con algunha cousa da zona e de gorentar uns viños da Ribeira do Douro, dediquémonos a parolear sobre todo aquelo que se nos ocurría.
Nunha destas, agromou na conversa con meu cuñado Xusto, a orixe do apelido Lubián que él ten algo mais que duplicado. No transcurso da conversa contounos unha lenda da orixe. En definitiva, según a tradición oral, e tamén escrita, parece que o apelido proven do nome do pobo. Eu fixen, por miña conta unhas investigacións, e atopeime, xusto coa idea contraria. Non podia ser menos.
Atentos: Subin a serra de Lubián nunha carroza onírica, e estando polo nacemento do Tuela, nos dous gallos que fai na baixada, un pola zona de Chaos, e o outro pola de Hedroso, xusto no único lugar onde estaba enxuto, acercouseme unha fermosa muller, vestida con túnicas transparentes que deixaban ver un corpo de luz que non deixaba ver nada corruptible.
Como quedei abraiado coa visión, para calmarme díxome que non tivera medo, pois so viña a axudarme nas dudas que tiña con relación a Lubián. Ela era Artemisa, que andaba por ali de caza. Subira o alto detrás de un cervo. Igual era Acteón.
“Mira, díxome a deusa cazadora, para non remontarnos demasiado no tempo, empezaremos na época dos Zoelas, sete mil anos antes da era actual, Lubián ainda non existía daquela. Habia na beira do Tuela, no lugar que agora chaman Castrillón, un poboado dedicado fundamentalmente a caza e as veces a pesca daquelas trutas “salmo fario”, que fixeron famoso o liño xabres, co que se facian as redes para collelas.
Era aquel un poboado bastante grande para a época, e a xente vivia feliz e contenta. Xa adoraban a deusa Lubentia, que como sabes era a deusa da alegría e do pracer.
Daquela xa tiñan domesticadas unhas cuantas corzas, unhas ovellas e un par de cabras que apacentaban as mozas e os rapaces. Os mais grandes ian a cazar osos a Fraga da Osa e algún porco montés.
Un día do mes de Agosto, unha das pastoras viu que pola zona que hoxe se chama a Tuiza, a medio día e cun sol de xusticia, caia unha nevada que cubría un cachiño de monte, todo de neve. Acercouse a ver aquelo e atopouse conque, no medio da neve, habia un fermoso menino arrebullado en brancas sabas de liño. Era un neno recien nacido que estaba con cara de risa, mais tamén coa mesma de fame.
A pastora muxiu unha cabra e doulle un pouco de leite, que chupou con fruición.
Levouno para o poboado, donde despois de convocar o consello de vellas, chegueron a conclusión de que debian amamantalo a turnos as mulleres do poboado que tiñan nenos inda lactantes. Hay que decir que aquelas sociedades tiñan uns fortes matriarcados.
Así foi, todos os días unha muller amantaba a aquel neno, caido do ceo.Entonces escomenceron os veciños a facerse preguntas sobre a procedencia daquel rapaz, uns decian que seria fillo dunha moza do poboado, dunha moza dun poboado veciño, mais a incógnita non se daba resolta.
Dixóse que ó mellor era fillo dun lobo e unha deusa, cousa que eu, Artemisa, agora mesmo afirmo, ainda que o lobo como podedes colegir era Zeus, que era un rijoso, e disfrazabase do que fose para para chegar a coiunda. A nai era unha deusa tamén moi afecionada as neves, dahí que dera a luz no medio dunha mininevada, por aquelo do albor.
Deron entonces, por chamarle ó rapaz Lupiorum, porque daquela xa os romanos andaban pola zona, e os nomes en latin “molabanle” moito os mozos.
Cando os romanos empeceron a dominar a zona castrexa e obligueron ós nativos a abandoar os castros, o primeiro que se foi a vivir para a zona da Fonte Arbela, foi o Lupiorum, que xa le chamaban “Lupián”, por deturpación do nome primeiro.
Entonces a aquel novo poboado deusele, por costume, o nome do seu primeiro habitante: LUBIAN.
Daquela era bastante normal que as “civitas” adoptaran os nomes dos seus fundadores.
Este é o verdadeiro orixen tanto da toponimia Lubián como do xentilicio.
Que fique esto para os estudiosos da istória, que iremos ampliando, da zona da Xeabra Alta”.
Esto foi o que me foi comunicado pola deusa Artemisa, que tamén despois le cambieron o nome polo de Diana.
Hoxe podo presumir de ter parentes directos de Zeus, ainda que sea cincuenta ou sesenta xeracións mais tarde.
A translación a escrita fixoa o deus Dinisios, polo tanto se hai erros de bulto, a culpa é del. Éste tamén le cambieron o nome polo de Baco.
lunes, 22 de marzo de 2010
UNHA DE PORCOPISCOS
Neste fin de semana, aproveitando un festivo que alargaba os dias de folgar fumos á capital de Val dos Marcos. (Algún dia que teña ganas contarei aiqui mesmo, por que Vicente Risco le chamaba así).
A idea cando fumos era de plantar uns castañeiros na Cova de Frade, e facer algún inxerto. So puiden facer esto último pois ó tempo doulle por soltar auga a reo e os castañeiros fiqueron sen plantar.
Os inxertos, fixen algúns, inclusivamente (ti Dario dixit) puxen un no dedo gordo da man esquerda. Cousas das distracións.
Estando na Porteliña, tentando trasplantar unhas parreiras, acercouse a min un bonito porcopisco, que por alí tamén se chama porquiño do rei, non deixou de obsequiarme cos seus trinos cada vez mais cerca de min. Esto levoume a pensar que estes pequeniños páxaros gostan moito de compañía humana, cousa que mais tarde volveuse a reptir no castro de Trasil, cando estaba dandole unha clase de arqueloxia “Zoelorum”, as miñas sobriñas, e a Miguel, o mozo dunha delas.
Estábamos no que, na parte oeste do castro, fora un foxo de defensa, parloteábamos debaixo de un castañeiro inda noviño, cando por enriba de nós escomenzou a trinar un porcopisco, e de súpeto voou e pousouse a menos de dous metros das nosas cabezas, dando uns asubios que coido que querian decir : Estou eiqui, facedeme caso.
Outra cousa da que me decatei foi de que a primevera xa está enriba, escoitei cantar on Ruxiñol, un zorzal, e outra cousa foi que encima do galiñeira da Esther xa estaban de novo os pardais. Lin vai punco que os ornitólogos queixabanse de que estaba a desaparecer. Botarianse moito de menos estes espabilados, roubapensos.
Como choveu a reo, e seguramente nas serras habería un feixe de neve, o Tuela viña de monte a monte ou como diria meu pai, traia un sorbo de carallo. Espero que esto sirva para que nesta temporada, podamos coller algunha “camela” que pasar pola “cricadeira”
Todo foi ben, so unha tristura nos arrepiou, son esas cousa que non teñen remedio, e que a Natureza ten como costume levar a diante sen contar con nós : Deixounos a Xon Tomela. Que descanse en paz.
Non quero mentar mais isto pois teño para min que poido converterme no relator dos decesos da terra, e xa empeza a ser duro.
Despois de todo o dia dezanove era o santo de meu pai e o cumpleanos de meu irman Xéria. Foi un bon dia para recordalos e falar algon con eles.
jueves, 18 de marzo de 2010
POUCO MAIS
HOXE IREMOS A DAR A PALIZA A VAL DOS MARCOS. ATAREMOS ALGUNHA TRUTA PARA CANDO AS AUTORIDADES DIGAN QUE SE PODEN COLLER(ESPEREMOS TER ALGUNHA COMIDA PARA AQUELA), PLANTAREMO UN CASTÑEIRO OU DOUS, PODAREMOS UNHA PERREIRA E POUCO MAIS.
RESPIRAR BON AIRE, BEBER BON VIÑO, E POUCO MAIS.
cANDO SEXA A VOLTA FALAREMOS DAQUELO, E POUCO MAIS.
RESPIRAR BON AIRE, BEBER BON VIÑO, E POUCO MAIS.
cANDO SEXA A VOLTA FALAREMOS DAQUELO, E POUCO MAIS.
martes, 16 de marzo de 2010
DIXO A PRENSA
Hai dias nos que é mellor non tentar ler a prensa, para evitar esas subidas de tensión e aceleracións do ritmo cardiaco.
Un empeza a pensar se o mundo se voltou tolo, se un é o tolo, ou se alguén por ahí pensa se o pobo espñol é subnormal. (O mellor nesto último acertan).
Vereis, esta mañá, como todas, deille un pequeno repaso a prensa. Tanto nacional como galega e doutras comunidades, e valame Deus, para que o faría, pois só conseguin un cabreo monumental. Vou ter que perder o vicio de ler a prensa e solo ler a Mortadelo e Filemón.
Primeiro titular que me chamou a atención: JUANJOSE CORTÉS FICHADO POR RAJOY COMO ASESOR PARA LA REFORMA DEL CODIGO PENAL. Meu Deus, moi faltos debemos estar de xuristas para esto, con todos os respeto para a dor dun pai que perdeu unha filla.
Contentos deben estar os pais que fixeron un sacrificio pagando os estudios de Dereito dun fillo/a, para que despois os partidos politicos fagan esto.
Segundo titular: COSPEDAL DICE QUE NO PIDE LA NULIDAD DEL CASO GÜRTEL.- ¡Outra vaca no millo!, parece que a señora Cospedal non coñece o caso Naseiro, no que tivo moito que ver o señor da invasión de Perjil. ¿A quen quere enganar?
Terceira, DIAZ FERRAN INSOLVENTE, pechanle unha empresa de seguros por precaución. Este home non dimite do seu cargo como presidente da CEOE, mais sigue a alabar a señora Aguirre, pero donando desde unha empresa en bancarrota, uns 240.000 €, a unha Fundación do PP. ¡Caralludo!.
Cuarta UN GUARDIA CIVIL IMPLICADO EN CONTRABANDO DE COCAINA, tamé é ma sorte que quen ten que detelos traficantes, en vez de eso os axude.
Quinta, BERLUSCONI, gañou 8,5 millon mais que no ano anterior. Esto demostra que a crise so afecta os mais pobres. Os ricos sexa polo motivo que sexa saen reforzados nas súas ganancias.
Sexta, O señor Baltar afrecelle os seus empregados a dedo os servicios xuridicos da Diputación de Ourense para que se querellen contra o lider dos socialistas galegos que publicou as listas dos enchufados. ¡Esto si que non ten desperdicio, inda por riba de despilfarrar os cartos públicos, trata de defender a desfeita tamén con cartos públicos!
¿Por qué carallo non di que paga do seu peto?
Non quero seguir, pois habia mais. So unha consideración: ¿Para qué sirven as Diputacións?.
lunes, 15 de marzo de 2010
AGRADECIMENTO OS MEUS INICIADORES NA LECTURA

O acercamento a lectura, moitas veces depende de que sexa inducido dalgún xeito ou por alguén. Sobre todo se éste desde edades xuvenis..
Independientemente da curiosidade de cada un, por aquelas cousas que se podan atopar nos libros, e quero decir todo tipo de libros, non só os de texto.
A influencia dos proxenitores é importante, e a dos primeiros mestres tamén.
Hoxe eiqui, queria rendir unha pequena homenaxe a aqueles que me axuderon neste eido.
En primeiro lugar a aqueles famosos calendarios que se chamaban do Corazón de Xesús, creo que editados polos xesuitas, e nos que cada dia habia que arrancar a folla correpsondiente. Aparte do que le chamaban “un minuto de filosofia”, que viña na parte dianteira xunto co dia do mes, da semana e do santoral católico, pola parte de atrás, sempre tiña un pequeño comentário curioso, algún chiste, é os sábados a referencia a os evanxeos prescritos para o dia seguinte. Este foi probablemente o primeiro “libro” na miña andaina lectora.
Outro foi cando escomencei a ir a escola con aqueles maestros e maestras que habia daquela. Recordo a un tal D. Mauricio, na Teixeira, e en San Ciprián a Dña Marina, e nunha ocasión nun veran a D. Julio. Naquelas escolas que inda tiñan os libros, poucos eso sí, da época Republiana. Daba gusto aprender que en España habia catro idiomas a saber: Castellano, Catalán, Galego y Vascuence los dialectos eran el Valenciano, el Andaluz y el Bable.Non sei se se me queda algún no tinteiro.
Na escola de San Ciprián habia unha colección de tomos do Quixote, escrito en Castellano antigo.(Por certo, ¿queseria daqueles libros?). Todos arredor da mesa da maestra iamos lendo e pasando a palabra de uns os outros. As gargalladas das andanzas do Cabaleiro da Triste Figura, e de Sancho Panza, a veces eran caseque como tormentas.
O primeiro libro que lin foi un que me prestou o pai de LoRo, Modesto, cousa que xamais olvidarei, pois por primeira vez lin-no casi dun tirón. Era un libro de Xules Verne con un nome moi atraente “VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA”.
Non olvidarei nunca como me enganchou, e deitado debaixo dun castañeiro, cheguei o centro da Terra e fun subindo hasta volver a superficie.
Daquela no pueblo non habia demasiados libros, por eso, quero agradecerle o Modesto haberme prestado aquel, creo que de cando él estivera nun colexio de Verin.
Outro libro, daquela prestoumo a Severina, debia ser un libro de cabeceira dos seminaristas, pois mais tarde entereime de que casi todos os cregos o coñecian, o libro tiña por titulo: BERTOLDO BERTOLDINO Y CACASENO. Era bastante simple, pero riase un a cachón.
Tamén habia a costume de ler na casa polas noites. Liase en voz alta para o resto da familia que escoitaba. Libros como Genoveva de Brabante, ou Colon, creo que eran do ti Victor, fixeron que a luz dequele candiles, me inicieran nunha boa miopia, con grandes dosis de astigmatismo.
Por eso hoxe desde aiqui digole a Modesto, Severina e a Don Quixote, moitas gracias por iniciarme, e poder mais tarde enamorarme da prosa dun home, para min incomparable: DON MIGUEL DELIBES SETIEN.
viernes, 12 de marzo de 2010
¡ADIOS MAESTRO!
Esta madrugada me he despertado muy temprano. Eran alrededor de las siete de la madrugada. La hora en que un cazador se levanta para prepararse par salir al campo con la Escopeta al hombro.
Me estaban esperando El Nini, El Senderitos y el Corto, cuando llegó El Azarías con su Milana sobre su hombro.
Me dijeron que era la hora de acercarse a Sedano, a acompañar a su creador a la última jornada de caza.
Yo encantado, salí sin dilación, y me decidí a llevar aquel perdiguero de Burgos llamado Sol. Había que dar lo mejor de uno mismo, nos esperaba el Maestro de Maestros, tanto en los lances cinegéticos como en la manera de relatarlos.
Llegamos a tiempo para decirle adiós. Nos dijo que se iba, pués hacia mucho tiempo que no veía a su mejer.
Le dijimos adiós, ges no queríamos que perdiera tiempo en volver a reunirse con ella.
Querido Maestro: ADIOS.
jueves, 11 de marzo de 2010
¡EN VAL DOS MARCOS HAI OPIO!
Rebuscando nas alacenas daquela casa, alacenas nas que, non sei porqué, so habia códices e pergaminos, nun estado bastante dificultoso de atopar pois so nos anaqueis das mentes estan, achei este pergamino que agoraquero referir.
Este pergamino estaba no anaquel codificado co número IX, da fila III, relativa as aventuras dos santos da época.
Coido que o santo, debe estar enterrado no sagrado da Igrexa, é adicado a Nosa Sñª do Rosario.
Como non teño ganas de trancribilo tal cual, pois entre outras cousas, inda está en latín, fiareime, e teredes que fiarvos da miña memoria, que as veces fai trouladas.
No Castrro da Centinela, a man esquerda según se baixa, inda quedan os restos daquel cenobio, famoso polos que foron os seus moradores, e consultores, tempo hai.
Vivian na época referida uns eremitas, adicados a contemplación, oración e flagelación do corpo, para mais honra do espiritu, e mellor entrada triunfante no paraiso.
Vivian ben, pois aparte de seren os donos da comarca, tamén tiñan por costume ameazar os aparceiros que traballaban, con mandalos o inferno. Podian ir o ceo, se no último momento se arrepentian, confesaban e deixaban as pertencias que puideran ter o devandito cenobio.
Non hai mellor cousa que vender intaxibles da outra vida e cobralos nesta.
Os penitentes cenobitas, eran donos de unha finca,¿Qué digo, unha finca?, eran donos absolutos dun lugar chamado Freixoeiro, no que aparte de freixons, tamén habia cicutas, afreixos, negrillos e unha opiácea endémica.
Era un lugar, no que adoitaban moito ir alí, pois aparte de ter muiños para moer o centeo e aas castañas, tamén agarraban algunha truta, e na época dos frutos, habia cuasi de todo.
Nunha ocasión o abade baixou alí coa idea de relaxarse e orar.Era na primavera cando o sangue está en sintonia coa savia das plantas. Na súa mellor e mais forte circulación.
Chegou o Freixoeiro, púxose a sombra dun olmo grande daqueles que medran na beira do rio, e deixou correr a súa imaxinación por todolos lugares onde ésta quixo ir.
Cantaban os ruxinois, as carrixas, e os zorzais, páxaros estes últimos que imitan todo canto escoitan.
A crónica di que quedou extasiado escoitando os páxaros e o marmurio do rio Tuela. Tamén di que cando levantou e voltou o cenobio, ali xa non existía tal, en realidade chegou a conclusión de que pasaran trescentos anos; según o autor da crónica, que era nin mais nin menos que o propio abade.
Igualiño que o Abade de Armenteira, na zona do Salnés en Pontevedra.
Cando lin aquelo, eu non puiden menos de acordarme das opiáceas que se dan na zona, e nos bós viños da zona de Vinhais que por alí circulaban.
¡Non hai mellor cousa que chutarse!
¡Cantas histórias hai destas, baixo os efectos lisérgicos!
Problema: O ceo ten que ser outra cousa!.
sábado, 6 de marzo de 2010
OS LOBOS PEREGRINAN Á FISTERRA
Nacera na serra da Teixeira. Criérase deambulando por aquelas serras, desde Tras os Montes hasta Trevinca, e desde a Culebra hasta Manzaneda.
Cando tiña tres anos, independizouse da camada familiar, é dedicouse a cazar; nos vraos polos altos serranos, e nos invernos acercandose polos vales as aldeas.
Levaba unha vida saúdable, quitando os meses de invernia nos que a comida as veces fallaba, no resto non habia problema, pois as meiriñas enchian as serras, e os cans que traian aqueles pastores eran uns bos amigos. So habia que non despertalos das súas dormidas.
Nunca quixo ter unha camada propia con outra loba. Sempre pensou que aquelo quitaba liberdade. Habia lobas dabondo que non pedian eso, e se fose necesario, de cando en vez podiase achegar a algunha cadela daquelas que traian os pastores. Cando estaban en celo non les importaba xuntarse cun lobo novo.
Nas súas andainas polas serras, as veces axuntábase con lobos de outras comarcas, e contábanse historias uns ós outros de cada zona e, outras de oidas.
Os da zona do Courel, Valdeorras e Monforte tiñan un biógrafo que deixou na escrita as súas aventuras. Claro que agora aquelo xa non ten sentido, xa non hai lareira, e o Candil xa non da lus. O historiador, tamen xa finou, era un tal Anxel Fole.
Pola zona do Barbanza tamén se falaba das aventuras dos lobos, de maneira especial pola zona do Pindo. Este monte está cerca do Fin do Mundo, cousa que todo mundo debe ver antes de morrer. Un lobo que se precie deberia ir unha vez, polo menos, na vida a cazar o Monte Facho, e ver ó santuário de San Guillermo., donde a lenda di que as mulleres machorras empreñaban deitandose nunha pedra que o cura abenzoaba mentras afoscallaban.
De tanto escoitar aquelas histórias, o noso lobo decidiu, cando xa era lobo vello (Os lobos coma os cans tein tres anos de lobos novos, tres de bos lobos e tres de lobos vellos) ir a coñecer o fin do mundo e se era o caso deixar por alí os ósos.
Polo camiño, ó ter que percorrer zonas mais civilizadas, posou por unha morea de sucesos, nos que nunca pensera.
Comeu veleno nun cacho de carne dun matadeiro, estivo quince días gomitando e con dóres de estómago.
Caeu nun lazo o saltar un valado, tivo que roer unha pata dianteira polo códabo para poder liscar. Outra tempada fodido.
Pasado Santiago de Compostela, meteu a pata cota nunha garduñeira. O tentar roela, deixou os dentes no intento, quedou polo tanto totalmente fanado cunha arnelas que xa non daban para nada.
Chegou o Finisterre e desde o Trono do alto do Facho, contemplou durante outra semana como, polas tardes-noites, o Sol se apagaba no Oceano. Chegou a escoitar algunha tarde, o chisporroteo o apagarse o Astro.
Alí non tiña que comer, pois xa é sabido que os lobos non son bós collendo peixes. De-cidiu volver o Pindo e morrer alí, no Olimpo dos deuses dun Pobo, que algún dia tivera o lobo como totem. E mais, unha raiña daquel pobo tiña de nome Luparia. Inda está o seu pazo perto de Iria Flavia.
Camiño do monte Pindo, sentiuse indisposto, xa non podia caseque camiñar. Tiña dolores forte no estómago, doianle as feridas mal curadas, e as posibilades de comer era nulas. Decidiu que o mellor era morrer.
Pola anoitecida albiscou un magote de ovellas, cuidadas por un vello e un rapaz. Tiñan dous cans daqueles que él tantas veces escorrentera.
Decidiu que alí ia deixar os ósos, aqueles axudarianno.
Arremeteu, non contra as ovellas, pois sabia que coa lá non faría nada, senón directamente contra o pastor vello. Só queria arrebuñalo, que se asustera o rapaz novo, e entre os cans e él rematarian-no.
Mordeule nunha man o vello, e xa non puxo mais resistencia, deixouse matar polos cans. Cando o rapaz le espeteou a espalladeira xa estaba casi morto.
A última imaxen que le veu as mentes foi o Castelo de Rechouso rodeado de cordeiriños..
viernes, 5 de marzo de 2010
LOBOS FEROS POR CEE-(CORUÑA)
Noutros tempos, aquel lobo exercera como tal. Zampábase algunha ovella de vez en cando, escorrentaba algún que outro can, e asustaba nenos e mulleres.
Nestes días pasados, o noso amigo, pasou sen solución de continuidade, de fera salvaxe a escarnio de cans ben mantidos.
Andaba, polos montes de Cee, buscando algo que tragar, sen necesidade de mascar, mais acabou morto da maneira mais ignominiosa para un fero lobo.
Acabou asasinado por dous homes ( o parecer un inda non o é, e o outro xa o fora), e dou cans ben mantidos da raza mastín.
O lobo tiña unha boca mais grande do normal, pois tiña-a toda fanada. Igualiño que un tronzador sen dentes, sen lizo e mal limado.
Parece que, según os biologos que le fixeron a autopsia, o becho teria entre dez e quince anos, os equiparables os do pastor, que tiña uns oitenta.
Era digno de ver o enfrontamento dos dous, co carrelo de vivencias de cada un o traverso dos anos.
O pobre animal xa le faltaba unha pata, seguramente recordo de algunha garduñeira, e cando le quixo ensinar os dentes o pastor, éste case se escaralla da risa, dentro daquelas fauces so habia unhas arnelas que decian que alí algunha vez houbera incisivos, caninos e molares. Estaba desdentado. Xa se sabe que a seguridade social non atende os implantes dentais.
A min o que me chama a atención é como debeu ser a mordedura que le fixo o pastor, pois parece que le furou un dedo.
Para reducir o fero lisiado, coido que era algo así como o espiritu de Millán Astray, tivo que vir un colega do vello de vinte anos con dous mastins ben gordos, que o fin asesineron o lobo coa axuda de unha grande espalladeira.(A noticia é certa, saiu na Voz de Galicia e creo que en 20 minutos), a espalladeira non estaba fanada, tiña os gallos todos.
O lobo, din que morreu dando as gracias o ceu, pois según se escoitou, decia que o que le quedaba non era vida de un fero lobo. A última vez que vira un neno, éste fixoo fuxir. Tiña mellores dentes e non estaba coxo, o neno.
Hoxe as cousas xa non son como eran. Parece que todo muta, todo se transforma mais nada se perde, según unha vella lei da Natureza.
O gran problema é cando este estado de cousas se achega o reino animal.
Un gran recordo para aqueles lobos que de vez en cando le afanaban algunha vella ovella ó Romboia ou ó Parrico.
martes, 2 de marzo de 2010
¿QUIEN ES MAS EMIGRANTE?
Queridos y desocupados lectores, gracias a los cuales la SGAE, cada mes me envía este suculento cheque con más de doce cifras. También hay una coma, que no diré donde está puesta.
Hoy toca escribir en el idioma Castellano de Castilla, pués no en vano he estado hace unos días en la capital del reino, y todavía no me he sacudido el complejo.
Ahora vamos a escribir en serio, muy serio y con un punto de cabreo, decepción y poca esperanza con relación a la línea de sensatez de mis conciudadanos. Excluyo a todos aquellos cuya sensatez sea loada por sus convecinos y enemigos.
Bien, como decía, hace unos días he estado e Madrid, donde lo hemos pasado francamente bien, tanto Ángela como yo gracias a Heitor y Elisa, que nos han atendido de maravilla.
No era de esto de lo que quería escribir, sinó de aquello que me ha causado desasosiego y cabreo.
Debido a las andanzas por la capital, creo que de todos los españoles, he visto cosas que, por mucho que lo intente, no me encajan con lo que los políticos dicen. Unos más que otros.
Se está hablando en los medios de comunicación, tanto escritos como de audio y audiovisuales, de esta crisis, no seria tanta si los emigrantes fueran menos o ninguno, que si viven del cuento etc., etc..
En este viaje he constatado que por la capital, efectivamente hay muchos emigrantes, desgraciadamente para ellos lo llevan escrito en sus rostros que no son nativos de aquí. Pero no los he visto desocupados, sinó trabajando, y trabajando e sitios donde seguramente ningún españolito querría estar mientras le dure el paro, la baja, o el cuento correspondiente en ese momento.
Todos trabajaban, o bien en servicios de limpieza de grandes almacenes, grandes superficies, cafeterías y restaurantes.
Todos los que he visto, no llevaban la etiqueta de jefe de sección, o encargado. No sé si en algún lugar financiero los habrá, pero me temo que de haberlos, ostentarán el mismo cargo o cometido.
En un restaurante, pequeñito pero coqueto, hablando con la dueña, dijo textualmente que la crisis provenía de ellos.
En medios de más enjundia creo que también piensan lo mismo. No lo pensaban cuando esta gente era objeto de sus campañas de promoción del consumo.
Cuando salíamos del mencionado restaurante, vi. en la cocina una señora de color negro, que no era precisamente del Condado de Treviño. Y la camarera que nos atendió al cobrarnos le delató su forma de hablar, que no era precisamente de Salamanca.
Entonces le dije a mi interlocutor: ¿Está seguro de que todos los emigrantes que trabajan están dados de alta en la seguridad social? A lo que él me contestó. Casi podría poner la mano en el fuego a que no.
¡Coño!, ¿Porqué tanto ruido con los emigrantes, cuando los pobres estan cogido por las amígdalas y no rechistan, por miedo a no poder llevar unos € a su casa?
A raíz de todo esto, he pensado en mis abuelos, los que ya hace más de treinta años que ha muerto el último. Tres de ellos habían sido emigrantes en Sudamérica, y habían vuelto casi tan pobres como había ido, digo casi, pués lo que trajeron les dio para comprar cuatro tierras donde deslomarse y seguir casi como emigrantes pero en su tierra.
No le oí a ninguno hablar mal de los nativos de aquellas tierras. Tal vez porque ya había sido exterminados por los europeos.
Señores que tanto protestan contra la emigración, miren ustedes entre sus antepasados y casi seguro que encontraran más de un emigrante, si eran pobres, y algún expoliador si no lo eran.
En Vigo conozco varias personas emigrantes, que trabajan honradamente, y algunos tienen suerte pués han encontrado patronos que les dan todos sus derechos. Otros no. Todos los que han hablado conmigo, son nietos o hijos de españoles.
¿Qué carajo tenemos que echarles en cara?
A los que sean católicos, que se quejan bastante, les diría, que algún sitio de literatura sagrada para ellos he leído, que la tierra la puso Dios para los hombres.
Díganselo a las autoridades romanas y vaticanas, porque a lo peor se les ha olvidado.
¡He dicho!
lunes, 1 de marzo de 2010
¡ A ACTITUDE É IMPORTANTE!
Eran tempos bastante románticos aqueles, mais cós de agora. Estábamos a finais dos anos sesenta do século pasado.
Daquela ETA, ainda non era o que é. Entre outras cousas, tiñan a simpatía de moita xente. Facian cousas que os demais non éramos quén de facer. Pelexar contra a ditadura, daquela era unha cousa, cando menos, romántica.
Eu coñecera, estando na “mili”, a dous ou tres vascos. Eran da mesma pandilla e levabamosnos moi ben. Un deles, nunha ocasión, contounos as súas simpatías polo movimento etarra. ¡Aquelo non tiña nada que ver, co que mais tarde pasou a ser!.
Andando eu camiño de Bilbao, e sen saber como nin por qué, perdinme no medio dun monte cunhna forndosa arboreda , prados verdes, caseríos solitarios e aillados todo dun verde moi especial.
Daba tumbos dun lado para outro tentando sair daquel lugar, mais non o conseguia.
Unhas veces atopábame con paisanos que me coñecian e convidabanme a pasar con eles uns días.
Noutras ocasións encontrábame con compañeiros que fixeran o servicio militar conmigo, e, ¡mais do mesmo!.
Outra vez atopeime co meu amigo Alberto Aguirre I… Este, cando estabamos a punto de licenciarnos, pillouno a “vigilancia de noite”, por sair a bailar nas festas do lugar, e meteron-no no calabozo durante tres meses.
Cuando o resto se licenciou, él quedou dous meses mais convidado polo capita´n xeral da cuarta rexi´n militar. Coido que aquela putada non la perdoou nunca ó cabo de Vixiancia.
Non sei si algunha vez se atoparan, como le andaría a pelexa aquel “capullo”, se eso ocorrera seria digno de ver.
Por fin chegou o momento de abandoar aqueles fermosos lugares, e aquela acolledora xente, e despois de despedirme, iniciei o camiño hacia o Bocho polo camiño do medio do bosque que me amoseron.
Cando levaba un par de horas camiñando, nunha revolta do camiño, vinme rodeado por mais de unha dúcia de soldados, baixo o mando dun “teniente”; deronme o alto, e encañonaronme, como se fose un terrible bandido.
Despois de cachearme, e mirar a miña documentación, deixéronme tranquilo, decindome que desaparecera dalí o mais axiña.
Co nerviosismo desvieime do camiño e metinme por unha ladeira pola que queria chegar a unha estrada que se vía no fondo.
Pola zona que baixaba, unha fraga de alisos con algún que outro acivro aiqui e alí, e cun manto debaixo dos mesmos de afetos que me daban polos xeonllos. De súpeto apareceu un mocetón, con cara mais de susto que de outra cousa.
Levaba un pistolón a cinta e intentou botar man dela, mais eu anticipandome metín a mau no bolso de atrás do meu pantalón e con voz enérxica, dixenlle que eu tamén estaba armado, é que non fíxera tolerias, que en definitiva eu non tiña nada contra él.
Desistiu e decindome que era un gudari, preguntoume se vira soldados.Dixenle que si, e donde quederan. En todo o tempo non saquei a mau do bolso traseiro, hasta que o perdin de vista. Entonces saquei aquelo que tiña agarrado no peto, que era nin mais nin menos que un peine. Eso sí, un peine sen dentes.
Cando empezaba a escachar coa risa, despertoume o meu primo Santos. Aquela noite durmíramos na mesma habitación, na súa casa de Algorta.
viernes, 26 de febrero de 2010
A MAU PELUDA
Desde que tiven noticias da existencia da Mau Peluda, no curral da Severina, non paraba de darle voltas a idea de ver a maneira de vela.
Tiña por costume acercarme o curral, pous alí estaban uns fermosos coellos que, en cuanto a Severina se descoidaba, eu entraba na corte a correr detrás deles para acariñar algún, cousa que eles non debeian apreciar moito, pois sempre fuxian.
Nunha ocasión, estando coa Severina dentro do curral, acerqueime “o pozo”, e ela díxome que no fora alí, pois podia sair a “mau peluda” e levarme pro fondo.
Obedecin, mais a partir daquela quedei a maquinar naquela maligna “mau peluda”, e no misterio de que estivese alí :”¡unha mau, e por enriba peluda!”.
Cada vez que barruntaba que na casa non habia ninguén, acercabame a fisgar polo buraco da pechadura, a ver se pillaba a mau dando voltas polo curral. Nnca tiven a sorte de albiscala. Debia ser que barruntaba a miña presencia.
A casiña da mau peluda era moi engaiolante para un neno de cinco ou seis anos. Tiña paredes (o brocal do pozo) e un louxado bastante feitiño. Outra das cousas que chamaban a atención era un sarillo no medio, que tiña unha corda da que penduraba un caldeiro grande no que según a Severina durmia a mau peluda.
Unha noite, mentras cenábamos, meu pai comentou que ian a empezar unha obra na casa do cura, él e o Manolo. Creo que entre outras cousas, tamén a tiñan que louxar.
Nada mais enterarme da noticia, xa fixen un proxecto para cachar á mau peluda. Mentras traballaban, apostaríame debaixo dun carro, e esperaría a que saira.
¡Meu dito, meu feito!. A primeira oportunidade, agacheime debaixo dun carro que estaba alí cargado de esterco dos porcos, esperando a ser trasladado as cortiñas.
Polo ollal dunha roda, vixíaba o brocal do pozo por ver si asomaba por alí, mais nada, despois de varios días apostado, non houbo maneira.
En vista de que a Mau Peluda non asomaba os seus dedos peludos, tomei a decisión de espreitar desde o mesmo brocal.
Co algo de medo, asomei os fuciños por enriba daquelas pedras gastadas de tanto rozar contra elas á hora de sacar auga, e como non chegaba ben a ver, debruceime por enriba daquela defensa, con medio corpo dentro do pozo e o outro, as pernas, colgando fora.
Entón sucedeu o que tiña que pasar; Apareceu a Mau Peluda, enganchoume polos pes é colgoume dentro do pozo, seguramente co ánimo de deixarme caer dentro.
O que sucedeu despois non o sei, pois cando volvin a recobrar o sentido, que nunca tiven, estaba deitado no balcón da Severina, con ela, meu pai, a tia Florinda e o Manolo, botándome auga na cara e dandóme sopapos.
Decian despois as más linguas que si fora o Manolo, que me collera polos pés, acenando con tirarme dentro. Tamén dicen que daquela perdín a noción da realidade.
Mais eu sei que non. Foi a Mau Peluda, que me tiña envexa. O de Manolo inventeron-no para que non collera medo.
Eu sempre fun valente e non tiña medo.
Non volví nunca o pozo, para non asustar a pobre Mau Peluda.
Hai que ser caritativo coas Maus Peludas, son boa xente!
martes, 23 de febrero de 2010
O MEDO É LIBRE
Na Alta Xeabra era de sobra coñecida. Aquela Devesa tiña sona pola cantidade e calidade da caza. Era unha caza que habia que traballala, súala, e sobor de todo ter uns bós folgos para achegarse a ela.
Conseguín unha autorización para cazar un día. Solo habia un pequeno problema ; tiña que ir a durmir o dia de antes, e porme en contacto co garda da reserva, que era o que me levaria cerca da Pena Trevinca, a cabalo de León, Ourense e Zamora.. Casi outro Penedo de Tres Reinos.
Para subir a serra tiven un dos mellores guias que habia: o abó do meu amigo Xusto Lubián, vaqueiro de pro na zona e gran coñecedor daquela serras.
Subimos desde Lubián, pobo que está deitado na haba das estribacións da serra do mesmo nome, enclavada na Segundera.
Cando escomenzemos a andaina cara a serra, xa me advertiu de que él non se quedaria arriba, e de cómo era o guarda e a súa familia. O parecer éste vivia nunha casa de vaqueiro de alzada, coa súa sua familia, a sua muller, un fillo, e un neto, ambolos dous casados.
Subimos polo Val do Tuela, polas Maseiras de Chaos, escanchados en dúas fermosas burras, que eran os únicos animais de fiar para transitar por aqueles agrestes eidos.
Cando subiamos, pechou unha teimosa néboa que fixo adiantar a noite un par de horas. Ainda por enriba envolveunos una grande tormenta, con uns tronos horrísonos, e uns lóstregos que por décimas de segundos deixaban albiscar algo dos arredores.
Díxome que se falaba da familia da guarderia da reserva, decindo que era algo especial. Sin mais.
Pechou a noite e eu non habituado a aquelo non via nada, ainda que o meu acompañante parecia que non tiña ningún problema cos camiños. De cando en vez algún lóstrego, amosaba fantasmas agachados nas fragas do Caneiro da Bruxa, ou nos grande matoxos de Acivros. Ainda que non son medento, aquelas figuras diseñadas pola luz dos raios, acompañadas polo retumbar dos tronos, de veces, púñanme os pelos de punta.
De repente cheguemos a un punto onde se albiscaba unha pequena luz, que nuns momentos descubrin que era unha luz que saía dunha bufarda nunha casoupa de unha bóas dimensión, rodeada dun cobertizo.
O acercarnos, o señor Lubián chamou con voz forte, quen primeiro respondeu foi un can e logo alguén que decia con unha voz pouco amigable ¿Quen vai ahí?. Identificouse o meu acompañante. O coñecelo abriron a porta. Apareceu no van da mesma un home alto, escañado e vello, empuñando un rifle que apuntaba hacia nós e mandounos pasar.
O meu acompañante escusouse decindo que o tempo non estaba para perdelo moito, e que voltaba para Lubián. Despediuse de todos e de min guiñandome un ollo, con cara de coña.
Entrei na casa flanqueado polo vello do rifle, e o rebasar o dintel da porta, atopeime con dous homes a cada lado, cada un cun machado de escuadrar carballos, en plan nada tranquilizador, cousa que me desacougou bastante. Un can que xa caseque non podia cos ósos, desde un curruncho ensinoume os dentes, con cara de poucos amigos. O mais vello dos homes pousou o rifle nun canto, mandou calar ó can e díxolle os outros dous que deixeran os machados a un lado. Detrás de una manta farrapeira, sairon dúas mulleres caseque chorando, e tremendo de medo.
Nunha ollada a aquela xente, pareceume ver unhas miradas algo raras, mesmo parecian mirar para nigures, cuns ollos moi birollos, que esperaban que aparecese por alí algunha pantasma da noite.
De pronto o home mais vello dixo: Hoxe fai dous anos que matei un home que quixo entrar na casa. O ano pasado apareceu na noite da súa morte por aiqui, e non o puiden rematar. Seguro que hoxe ven outra vez, mais non se asuste, estamolo esperando.
Escoitar aquelo non fixo mais que deixarme lixeiramente espantado. Daquela, non sei se foi un trono, unha ráfaga de vento ou o qué, sonou un ruido nunha parte de casoupa, e o vello botou mau do rifle, os outros dous dos seu machados, e as dúas mulleres chorando meteronse detrás da farrapeira.
O patriarca da casa pegou un berro hacia afóra, o can ergueuse e púxose a ouvear como se nelo le fose a vida. Eu acheguei as costas contra unha parede, e sentindo algo quente baixandome por entres as cachas, estarriquei ali sen saber que pasaba.
Os oubeos do can eran tan fortes, que enchian a casoupa, hasta que o vello agarrouno polo pescozo e tirouno fóra da casa.
Calou todo e non se sentia ren. Naquel silencio sepulcral escoitouse algo así como un rebuñón nunha fiestra, e mais tarde na porta. Nesta habia un pequeno ventaniño para ver quen estaba detrás, e alí habia un par de ollos que parecian dúas brasas. Ahí o está, dixo o vello. Sen pensalo mais descargou o refle contra a porta, sentiuse un queixido e un golpe xordo caendo algo o chan, e de novo o silencio.
Eu xa estaba mollado desde as nádegas hasta pordebaixo dos xeonllos. Aquello cheiraba moi mal, e o que estaba a ver moito peor.
Fóronse todos a deitar detrás das farrapeiras. Eu sain da casa para alonxarme dela o mais que poidera.
Cando abrin a porta, alí estaba o corpo morto e cheo de plomo do vello can.
Endexamais voltei de caza a lugares onde houbera gardas.
domingo, 14 de febrero de 2010
A MELLOR MANEIRA DE DEFENDERSE
Esta é unha história real como a vida mesma. E unha história que axuda ós rapaces e rapazas a defenderse dos mais grandes que algunha vez tentan abusar dos mais pequenos.
Nunha ocasión alá polas terras de Val dos Marcos, na época na que eu levaba uns catro ou cinco anos coñecendo o Planeta Terra, un dos rapazotes daqueles que xa empezaban, a “empollinar” copiandole a verba a Don Miguel Delibes, amiazoume con darme unha lavazadas, e amosoume “uns puños asi de gordos”.
Entre outras consideracións “acongojeime”, porque estaban a xogar diante do Frono D´Arriba, o “ parado io collido”.
Naquel xogo, cando se ropía a cadeneta” repartian lavazadas, cada quen o mais forte que podia. Un dos mais grandes atizoule un zorreagazo no lombo o Gerásimo que o deixou espatarrado no chan e case sen alento.
Como le chamei animal, agarroume polos colares, e púxome un enorme puño diante aplastandome as napias.
Lisquei para a casa moi pero que moi “acongojado”.
Cuando cheguei o curral, estaba mei pai alí traballando. Entonces enchendome de razóns, dixenle que me tiña que ensinar a zorregarle os mais grandes.
Entonces meu pai, sen deixar de zepillar a madeira, díxome como tiña que facer.
“Mira, cando se meta algún contigo, o primeiro que tes que facer é darle un puñetazo nun ollo, e mentras escofa aquel dasle no outro. Entonces como non vei, xa le podes dar todas as que queiras”
Entoces, despois de que eu recapacitei algo, dixenle: Si, si..mais son mais grandes e tein maiz forcia ca min, e non se deixarán.
A esta obxeción miña, meu pai doume a solución: Entonces terás que recurrir a ameaza.
Cuando sexa o momento tu ameaza o contrincante decindole : Quitate do medio se non queres que te encha os dedos de cara.
Menos mal que non o puxen nunca en práctica.
sábado, 13 de febrero de 2010
BAILES NAS AIRAS
Habia baile na aira do forno. Alí estaba o amigo Luis, desgranando notas a través do punteiro, despois de haber afinado o ronco como mandaban os cánones.
O tambor estbao tocando o Agsutin da tia Cecilia, pois tampouco o facia mal, repenicaba que engaiolaba escoitalo.
O bombo era cousa do Silverio. Tiña un grande sentido do ritmo, nunca se trabucaba, e os gaiteiros agradecian que fose él quen tocara aquel instrumento.
Entre baile e baile, mentras o gaiteiro mollaba a palleta, o tamborileiro e o do bombo fumaban un cigarriño, as mozas en corro comentaban as súas cousas, e os mozoa facian o parvo por calquer curruncho, o amigo Miguel da tia Aurora, posto de pé sobre a parede da aira que a separa da Ascoira ou da Costa, cousa que non teño demasiado clara, cantaba a voz en berro e mirando para a Veiguiña, unha cantiga que daquela estaba en boga: Santander. Era unha melodia cantada por un cantador de boleros que daquela estaba na cresta da ola, chamado Jorge Sepúlveda.
Creo que aquelo era unha premonición do que ía a ser mais tarde a vida de todos aqueles que estábamos alí, pois a nostalxia que desprendía so podia predecir eso.
Cando as mozas arrameron o baile, liscando para a casa, á señal dalgunha das mais que por alí foran chegando a última hora, os mozos que daquela nos chamaban así, xuntémonos arredor dunha mesa do café do nunca ben ponderado ti Toño Caxera, para acabar de decidir qué música iamos a contratar para o San Cibrao.
Hai que decir que, daquela, a música contrataban-na e pagabana tamén os mozos. As casas donde non os habia no tiñan a obriga de pagar, podian dar algo se querian, mais normalmente nunca querian. (Unha vez o Pepe da Cancela dou dez céntimos, o que non o crea que le pregunte o Jaime). ¡Encima cachondeo!.
Daquela tratábase de traer a primeira orquesta con vocalista e altoparlantes. Xa falei eiqui algo desto.
O aasunto era que despois de facer as contas, para saber a canto tocábamos cada un, saiu unha cantidade redonda: cincuenta duros por barba, ou o que era o mesmo; dúascentas cincuenta pesetas.
Eiqui foi a de Deus é Cristo, pois aquela cantidade era unha barbaridade para a época. Xa era fodido para a casa donde houbera un so mozo, mais naquelas que habia mais de un, o asunto era moito mais negro.
Pensade que o xornal ia por aquela a cincuenta pesetas. Quere decir que para poder pagar a música, habia que dar cinco xornais, mais o problema estaba en ter a oportunidade de ter medio xornal, e quen o pagara era outro.
Alí non habia quen gañera un chavo, todo tiña que sair do peto dos pais. Nas casas dos pais pasaba outro tanto. ¡ A ver quén era o guapo que les pedia!.
Entonces, colleu a palabra o amigo Miguel,(eles eran dous a apoquinar), e dixo coaquela retranca que ainda o caracteriza : “ Conmigo non conteis, eses dias irei coa res, e mentras hai baile nas airas, eu estarei no alto da Ladeira desde donde se vei o baile. Non se escoita a música e da o mesmo como se baile. Bailarei eu solo, e dareime conta da estupidez que é ver bailar sen música”.
Hai que decir que as mozas tamén tiñan que pagar, ainda que eso sí a metada dos mozos.
Nunca entendin o porqué, pois normalmente bailaban sempre, cousa que os mozos non podian facer, pois eramos dous ou tres mais que elas.
O fin houbo festa,vocalista, e o Miguel non foi coa res.
viernes, 12 de febrero de 2010
ASILO PARA O GALEGO.
En dias pasados, e ainda non lonxanos, foi nomeado Presidente da Real Academia Galega da Lingua, o escritor Académico e Mestre Don Xosé Lois Mendez Ferrin.
Naceu este home, en Ourense, terra de grandes caciques e clérigos que tamén exercian do mesmo, mais este home elexiu o camiño da defensa da Galicia, tamén a través da Ligua Galega.
Hoxe, parece que non son bós tempos para a fala dos nosos antepasados. Digo nosos desde a perspectiva da antiga Galaecia romana, cuxos límites non son os de agora.
Precisamente, por non ser bos tempos para a fala dos nosos antergos, é polo que eu dende eiqui, quero ofrecer toda a influencia da República Independente de Val doMarcos, tanto a Mendez Ferrín como a aqueles académicos, que , por se é ou non é o chegan a necesitar, por avatares xa pasados, mais que o mellor resucitan.
Como todo mundo sabe, a Republica Independente de Val dos Marcos, esta situada xeográficamente, en zona de nadie, desde sempre. Unhas veces, dominados por o Reino de Galicia, outras polo de León e tamén de cando en vez polo de Portugal.
Daqueles tempos, quedou nos nosos terrenos un Marco: O MARCO DOS TRES REINOS.
Como é sabido, e se non se sabe conto-o agora mesmo, esta R.I.D.V.M vai un tempo que se declarou soberana, e despois de ter un plan para invadir territórios mais alá do Mare Tenebrosum, que desbotou por falta de produción de castañas para a mantenza dos territórios conquistados, deixou estar as cousas como eran. So cunha diferencia acentuada, o idioma dos antergos, uns poucos selectos ciudadanos, queremolo conservar e defender, a pesar dos “finos”, que o consideran algo burdo. Non saben que, tanto o galego como o idioma que eles falan é o mesmo, radicalmente.Que Zeus les perdoe.
Por eso, desde agora, se algunha vez os infelices que dirixen os designios da antiga terra de Breogan, non vos deixa seguir pulindo e traballando a primeira lingua, ou polo menos a lingua daquel Rei que chamaban ó Sabio, quero dende aiqui, como copresidente da R.I.D.V.M., donde falamos, falémos e falaremos o idioma de Rosalia, Pondal, Curros e tantos outros, ofrecemosvos asilo linguistico neste pequeno recuncho.
Eiqui non falaremos ben o idioma, non somos quen de normativizalo, nin tampouco de polo na escrita correctamente dacordo cos cánons, mais o que sí garantímos é que nadie nos vai decir, mellor dito, impor, como debemos falalo, pero o que sí garantizamos, precisamente por a nosa independencia, é que sempre o falaremos.
Todos os falantes de galego de boa fé, e que pensen que un idioma é unha seña de identidade de un pobo, sempre terán un oco entre nos.
Tamén terán bullós, e o cariño de todos nós. É o que temos.
¡EL GATO ES IMPORTANTE!
Quiero,hoy,contaros un cuento que ya hace unos cuantos años me contó mi amigo Lobateras.El gran aragonés Lobateras.
Para que no sea demasiado corto, nos olvidaremos del original.
Era un viajante de comercio, de aquellos de los años sesenta que recorrían las infames carreteras nacionales, que el gobierno del pequeño dictador le había puesto el nombre de plan REDIA.
Eran carreteras que solo eran buenas bajo el punto de vista de los medios oficiales del momento. ¿Será desde entonces que la derecha pinta y dibuja tan bién sus proyectos, que una gran parte de la ciudadanía, cree más lo que dice que lo que hace?.
Nuestro amigo viajante, no había tenido un buen día. Después de recorrer varios pueblos sin vender una escoba, aún tenia que llegar al último, y se le había echado la noche encima.
Para llegar al siguiente pueblo tenía que atravesar una serranía, por una carretera no asfaltada, y con unos socavones donde se podía dejar, en cada uno, una ballesta o una cruceta del dos caballos.
En un punto determinado de la cartera, y ya sin luz diurna, nota algo extraño en la dirección del coche, y piensa: ¿A que se ha pinchado una rueda?. Para el vehículo, se baja, examina las ruedas y , efectivamente, la rueda derecha delantera está sin aire. Problema añadido, el coche es de tracción delantera. ¡Hay que cambiar la rueda!
¡Era lo que me faltaba!, piensa el viajante. ¡Hoy no es mi día de suerte!
Para el motor, se dirige al maletero del coche para coger el gato, y ¡Oh, sorpresa ¡ Allí no hay gato alguno.!
¡Joder!, de noche, en medio de ninguna parte, sin gato, con una rueda pinchada. ¡Menuda noche me espera!, pues empieza a hacer frío. ¡Esto solo Me puede suceder a mi ¡.
Mira a su alrededor, y en medio del bosque ve una luz.
Si hay una luz tiene que haber una casa, si hay una casa y tiene luz es que está habitada. Seguramente es un labrador. Esta gente tiene tractores, por lo tanto seguro que tiene un gato. Me acercaré, le explicaré mi situación y seguro que me ayuda.
Con paso decidido se dirige hacia el punto de luz. Va pisando charcos, resbalando, y cada vez el humor se le envinagra más.
A medio camino, empieza a pensar: ¡Estos labradores son desconfiados, seguro que me niega el gato!, ¡Peor, seguro que me pide dinero por ayudarme!.
Me ve en esta situación, y seguro que se quiere aprovechar de mí. Como no tengo alternativa, se va a aprovechar de la situación.
Me pedirá mil pesetas por dejarme el gato. ¡Que va ¡ al verme así, necesitado, me pedirá mil duros. ¡Mil duros!, ¡pero si con cinco mil pesetas compro tres gatos!
En estas montañas la gente es así, se aprovechan de las desgracias ajenas, ¡No tienen consideración!. A lo mejor me quiere atracar y quitarme todo, y me pide todo el dinero que llevo. ¡Que cabrones!.
Con estos pensamientos llega al portal de una casa, donde dentro hay luz, y fuera en un cobertizo se ve un tractor.
Se acerca a la puerta, llama a la misma, y cuando sale un señor con una sonrisa en los labios, y le pregunta ¿Qué podemos hacer por usted?, el viajante dando media vuelta le responde : ¡SABE QUE LE DIGO, MÉTASE EL GATO POR DONDE LE QUEPA!.
martes, 9 de febrero de 2010
CONTOS (RIU BAIXO O CASTELO) A HÉITOR.
Ia o Pinta sentado na traseira do carro, todo ledo pois era a primeira vez que o levaban a Rechouso.
Era época da seitura. No carro levaban a comida, tanto feita como para facer, pois puxéranse de acordo todos en ir o mesmo día, e levar xuntos a pitanza.
O chegar a portela das Carbuizas asombrouse daquela cantidade de centeo ondulando o son do vento reinante e cada momento. Mesmo parecia un oleaxe de espigas contentas por seren segadas naquel día.
O carro chegou ó cimo dos prados, lugar no que seria a comida no mediodía.
Desde alí viu o imponente farallón que conforma o Castelo de Rechouso, do que oíra falar moito, das súas cámaras segredas, e dos seus tesouros, que os Mouros agocheran alí.
Caseque sen tempo para baixarse do carro, xa estaba as beiras do Castelo, co ánimo de esculcalo todo. A faena pareciale pequena, pois desde lexos o castelo parecia pequeno, cousa que non o era na realidade.
Andaba a buscar unha porta de entrada, mais pronto se deu conta de que alí non habia portas. Solo grandes penedos uns enriba dos outros, é ó que mais se asemellaba a unha porta eran os intersticios entre as fragas.
Viu un carballo que parecía que estaba plantado nunha pedra. Subiu hasta alí e deuse conta de que viña desde moi abaixo. En ralidade o que se vía era a copa dun grandísimo carballo beliño. As raices estaban polo menos quince metros mais abaixo.
O Pinta era un bon alconchón de arbres, polo que, sen pensalo, encaramouse no carballo é escomenzou a baixar polo tronco do mesmo hasta chegar as raices.
Cando chegou abaixo,a un lado do carballo, entre él e unha fraga, viu unha abertura que incitaba a entrar. Aquello podía ser unha grande aventura, había que ver as posibilidades de explorar aquelo.
Sen pensalo mais, gatuñou pola abertura durante uns cantos metros hasta que se atopou nunha especie de sala cuadrada, con outra abertura nun dos lados. Dirixiuse alí é sen dubidalo, meteuse a ver que pasaba por alí dentro.
Cuando levaba camiñando un bon treito sentiu un ruido por debaixo dos seu pés. Era un bruido enorme, igual que a auga cando cae no Ferbenzón.
Cando intentaba averiguar a procedencia do ruido, a pedra na que estaba desprendeuse e escomenzou a caer, con él enriba.
Caeo durante un bon tempo, hasta que entreron os dous, pedra e mais él, en contacto cunha poza de auga, na que por unha banda caia unha cascada, que era a que brúaba. Menos mal que caera a beiriña, e sen esforzo ningún púxose en seco.
De repente entroulle medo, pois xa non sabia onde estaba, seguro que perdido no medio da terra. Do outro lado da poza viu uns prados que parecian cheos de herba e arbres frutais.Apareceu por alí cerca del unha especie de espantapaxaros, que se movia. Viase que tiña medo, e o noso amigo tamén.
O espantapaxaros faloule e díxole : ¿Qué fais eiqui?. Non sei, respostou o Pinta, cainme desde alí arriba. ¡Bó, outro que baixa, é non tardará en desaparecer!-dixo o home de palla, é liscou dalí, sen saber como nin por onde.
Ali na bordiña da auga había unha balsa de rachos, e o rapaz pensou que si se subia nela, sería capaz de chegar ó outor lado. Foi pensalo e facelo. Subiuse na balsa, e soltou as lías que a amarraban. ¡Qué cousa fixo!, a balsa empezou a galgar augas abaixo e o Pinta enriba agarrado coma un gato as astelas. Empezou a pasar por lugares incribles. Os lados habia, unha veces rochas altas outras areais, prados un chisco raros, con animais raros, con alas e cornos, outros con corpo de burros e cabezas de macacos. Non tiña tempo casi de miralos pois a velocidade da balsa cada vez era mais grande. A pendiente pola que pasaba o riu submarino cada vez se inclinaba mais e as augas cada vez corrian mais. O Pinta xa le doian as maus de tanto agarrarse a balsa.
Chegueron a unha parte onde as augas se dividian en dous ramais, a balsa encallou no que levaba menos auga. Eso salvouno pois o outro ramal precipitabase por unha cascada de masi de vinte metros.
Seguiu a corriente pequena, xa casi arrastras pois cada vez se estreitaba mais aquelo, hasta que saiu outra vez á luz do sol, xusto nunha fonte tipo mina, na beira do riu.
Atopouse no medio de uns fragaredos moi grandes, por todos os lados grande amieiros e afreixos. Entonces o verse perdido entreronle ganas de chorar.
Acordouse do anel da xitana, sacouno do peito é enchouno de bágoas é algunha que outra mormela, e pediule por Deus, que o axudera.
Apareceu unha águia que se pousou a carón del, e alomiñouno facendo-o acougar, que le preguntou que qué le pasaba. Esplicoulle todo o que le ocorrera, é a aguia, díxolle que non se preocupera que xa volvía. Volveu pousada nos cornos de un grande cervo, que se acercou, axeonllouse e manderonno escancharse no lombo, e agarrarse tamén os cornos.
Entoces o animal escomenzon a bricar polo monte arriba, mais ben parecia que voaba pois apenas pousaba as pezuñas no chan. O chegar cerca do castelo, dixéronle que o daixaban alí para que os seitureiros non os viran, pois alí habia xente que o mellor queria matalos.
O pinta camiñou hacia onde estaba a xente segando, e xa estaban algúns a buscalo pois pasara a hora de comer e xa pronto seria de noite e él non aparecera.
Cuando chegou a carón dos que o buscaban, díxoles que se perdera pola parte de atrás do castelo e que casi non atopa a maneira de volver.
Pensou que se les contaba a verdai no o ian crer, e ó peor, tratariano de tolo.
domingo, 7 de febrero de 2010
A TECEDEIRA (FIN)
Agocheime nas ruinas do muiño que está mais abaixo do pobo , que xa daquela estaba nedio derruido,é a partires da escurecida acerqueime a miña casa.
Antes de ir á casa acerqueime o tear, cousa que me daba algo de tranquilidade,pois desde alí albiscaba os movimentos da aldea.
O chegar cerca do tear vi que habia bastante xente arredor do mesmo. Estaba por alí o xefe local da falanxe, e dous ou tres mai que non coñecía.
No via moi ben, pois o non poder acercarme, é coa luz dos faroles que tiñan non distinguia ben.
Vin como se abria a porta do tear, é entre catro homes sacaban unha caixa de morto, e saía de tras o médico con cara de poucos amigos, agarrado por un brazo por un home vestido de militar. Tiven a impresión de que non estaba alí de bon grado.
O militar en voz alta dixolle a todos: “No se pudo hacer nada por su vida”.
Non soupe que pensar nin que facer, alí corria perigo é tomei a determinación de marchar uns dias a casade un amigo portugues, é tentar enterarme de todo.
Dirixinme a raia é como era tan tarde, tiven que dormir no monte. Cheguei a unha casa na que os seus donos gardaban a vacas no vrao. Estaba xa a menos de tres kilómetros do primeiro pobo portugues, donde tamén tiña amigos-
Pasei alí a noite é antes de arraiar o sol xa estaba na primeira aldea portuguesa, esperando no tendello do meu amigo para falar con él.
Cando xa habia movimento dentro da casa, subin as escaleiras e chamei, na porta. Saiu a muller, que o coñecerme fíxome entrar e pechou a porta detrás. Veu o seu marido e contoume que xa sabian dos problemas que tíñamos. Un dos fuxidos que estiveran na miña casa pasara por alí camiño de Oporto, e contárale que fora o único que puidera sair da miña casa.Os outro quederan detidos polos carabineros. Como non tiñan donde metelos encerreronos no tear.
Esto era o que él sabia. Díxome que tiña que marchar dalí pronto pois os guardas portugueses estaban avisados por si aparecía por alí. Que quedara todo o dia escondido na casa, e pola noite acompañariame hasta pasar o monte Coroa, donde un amigo común me acompañaria hasta Viñais.
Levaba unha semana na casa do meu benefactor, en Viñais, cuando me enterei do que pasara naquel día, mellor dito noite, que non puiden entrar na miña casa que é esta mesma onde estamos agora ti e mais eu.
Aquela trade-noite, dous dos falangistas, colleran a xusticia pola man é mataron os dous detidos no tear, o sentir os tiros a miña dona foi correndo é atopouse coa desfeita. Enfrontouse os dous asesinos, os que despois de abusar dela tamén a asesineron. Chameron a un médico co ánimo de que certifiquera o que non fora, mais este negouse, polo que estivo a punto de seguir os pasos dos outros.
Pasaron uns anos, nos que mandei, dacordo cun irman do meu protector que estaba no Brasil ó que lle mandaba cartas dentro de outras para a miña dona , como se eu estivera en Sao Paulo.
Despois deste tempo funme acercando a zona, e aqueles dóus fillos de puta, tiven a oportunidade de facerles pagar o que fixeran ainda que pondome eu a súa altura”.
Aiqui acabou o relato do meu interlocutor, que acabaou decindo que, para que non se meteran con él cando volveu a aldea, fixérase para por medio louco.
Antes de ir á casa acerqueime o tear, cousa que me daba algo de tranquilidade,pois desde alí albiscaba os movimentos da aldea.
O chegar cerca do tear vi que habia bastante xente arredor do mesmo. Estaba por alí o xefe local da falanxe, e dous ou tres mai que non coñecía.
No via moi ben, pois o non poder acercarme, é coa luz dos faroles que tiñan non distinguia ben.
Vin como se abria a porta do tear, é entre catro homes sacaban unha caixa de morto, e saía de tras o médico con cara de poucos amigos, agarrado por un brazo por un home vestido de militar. Tiven a impresión de que non estaba alí de bon grado.
O militar en voz alta dixolle a todos: “No se pudo hacer nada por su vida”.
Non soupe que pensar nin que facer, alí corria perigo é tomei a determinación de marchar uns dias a casade un amigo portugues, é tentar enterarme de todo.
Dirixinme a raia é como era tan tarde, tiven que dormir no monte. Cheguei a unha casa na que os seus donos gardaban a vacas no vrao. Estaba xa a menos de tres kilómetros do primeiro pobo portugues, donde tamén tiña amigos-
Pasei alí a noite é antes de arraiar o sol xa estaba na primeira aldea portuguesa, esperando no tendello do meu amigo para falar con él.
Cando xa habia movimento dentro da casa, subin as escaleiras e chamei, na porta. Saiu a muller, que o coñecerme fíxome entrar e pechou a porta detrás. Veu o seu marido e contoume que xa sabian dos problemas que tíñamos. Un dos fuxidos que estiveran na miña casa pasara por alí camiño de Oporto, e contárale que fora o único que puidera sair da miña casa.Os outro quederan detidos polos carabineros. Como non tiñan donde metelos encerreronos no tear.
Esto era o que él sabia. Díxome que tiña que marchar dalí pronto pois os guardas portugueses estaban avisados por si aparecía por alí. Que quedara todo o dia escondido na casa, e pola noite acompañariame hasta pasar o monte Coroa, donde un amigo común me acompañaria hasta Viñais.
Levaba unha semana na casa do meu benefactor, en Viñais, cuando me enterei do que pasara naquel día, mellor dito noite, que non puiden entrar na miña casa que é esta mesma onde estamos agora ti e mais eu.
Aquela trade-noite, dous dos falangistas, colleran a xusticia pola man é mataron os dous detidos no tear, o sentir os tiros a miña dona foi correndo é atopouse coa desfeita. Enfrontouse os dous asesinos, os que despois de abusar dela tamén a asesineron. Chameron a un médico co ánimo de que certifiquera o que non fora, mais este negouse, polo que estivo a punto de seguir os pasos dos outros.
Pasaron uns anos, nos que mandei, dacordo cun irman do meu protector que estaba no Brasil ó que lle mandaba cartas dentro de outras para a miña dona , como se eu estivera en Sao Paulo.
Despois deste tempo funme acercando a zona, e aqueles dóus fillos de puta, tiven a oportunidade de facerles pagar o que fixeran ainda que pondome eu a súa altura”.
Aiqui acabou o relato do meu interlocutor, que acabaou decindo que, para que non se meteran con él cando volveu a aldea, fixérase para por medio louco.
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