Hacía un tiempo, en el que, o bien no
tenía ganas de escribir o bien la imaginación estaba seca. Podía
ser esto último. Contra una imaginación seca lo mejor es recurrir
al pragmatismo y si puede ser de forma empirica. (Joder con el
palabro. Me gusta).
Vereis amigos a donde quiero ir:
En los albores de mi inserción en el
mundo laboral, allá por los años sesenta del siglo pasado (mola
esto de contar en siglos), yo inicié la andadura en la gran
Barcelona, tierra de emprendedores (palabreja de moda ahora) de gente
de seny y gente seria.
Mi formación era la de un chaval de
una aldea remota, allá por laas montañas del Reyno de León, en lo
que llamamos la Comarca de Sanabria, concretamente, una aldea de la
Alta Sanabria. Lo de alta es por la diferencia de altitud con el
nivel del mar, y no por estatus de lo que se llama zona de alto
estanding económico y social.
Al incorporarme me dí cuenta que la
formación que tenia no servia casi para nada. Bachiller Elemental y
nada mas. No era ningún consuelo saber que, de aquella, era casi un
privilegio tener aquella formación, en una de las zonas mas
olvidadas y deprimidas de la Peninsula Ibérica.
Tocaba formarse un poco más. Terminar
el Bachiller Superior y después formarse.
Era la época del crecimiento
desorbitado. El trabajo no faltaba. Uno solo necesitaba que, después
de comer, dormir, mal vestir y poco más, era bueno tener tiempo para
dedicarle algo a los libros y las clases.. y otras cosas.
No quiero daros aquí una relación ni
un lloriqueo de tiempos pasados y algunas calamidades, sinó contaros
algo que ahora casi puedo decir que fué una premonición. No tanto,
porque tenia una base casi científica para llegar a la conclusión a
la que llegué.
Debía ser por el año 64 ó 65 cuando
en uno de los cursos, que impartía el gran catedrático de una de
las Universidades de Barcelona y de ESADE, el profesor Veciana
Vergés, nos llevó a ver la primera empresa de Barcelona, en la que
se estaba implantando un sistema informático, de aquella época.
Solo un dato, la sala donde estaban
las máquinas de proceso de datos, las famosas fichas perforadas,
ocupaba unos 30 ó 40 m2.. Aquello era el principio del proceso
informático, por decirlo de alguna manera, hoy. ( se hace mas hoy con
un smarphon (perdón si no está bien escrito que de aquella con las
Rank-Xeros. O IBM.
Una vez en el aula, planteé una
cuestión que me preocupaba, en vista de la información que nos
habían proporcionado, tal como la automatización informatizada de la
producción de productos. Se nos llegó a decir que, con el tiempo, se
llegaría a introducir el hierro por una puerta de una nave y por la
de enfrente saldría un automóvil. Evidentemente era exagerado, solo
quería ser algo que instruyera nuestros caletres.
Mi planteamiento fué, que aquello nos
llevaría a un creciente desempleo, pués si la robótica lo hacia todo no
se necesitaría mano de obra.
Se me contestó que la mano de obra
estaría en la producción de los sistemas robóticos e informáticos,
y que la humanidad cada día viviría mejor. Habría mas tiempo para
cada uno y menos dedicado al trabajo, con un nivel de vida cada vez
mas alto.
Mi respuesta fué que los propietarios
del capital, no invertirían en empresas para repartir beneficios,
sinó todo lo contrario.
Desde los Fenicios, al capital nunca
le han importado las personas, sinó la acumulación de riqueza
individual. ( Me gustaría verlos cuando se mueren, que cara y
pensamientos tienen).
Todavía no hemos llegado a lo de meter
hierro por una puerta y sacar un coche por la otra, pero lo que si
está claro es que a esta sociedad productiva, le sobra mano de obra
por todos lados.
Solo tenéis que ver como se hacen las
grandes autopistas ahora. Hay unas máquinas llamadas tuneladoras, que
como un verdadero topo hacen los túneles en muy poco tiempo.
Se me dirá que han desaparecido las
enfermedades de la silicosis, por ejemplo, pero a muchos se la han
creado otro tipo de motivos de desesperación. La silicosis ahora
tiene cura, el paro de momento no.
Hemos llegado al final de un ciclo.
Hay que cambiar el sistema, pero eso, o bien nadie sabe como debe ser,
o si lo saben, lo retrasarán mientras no le retuerzan el brazo hasta
la luxación.










